¿Qué es un domo de calor? Algunas claves para entender el fenómeno y cómo proteger tu salud

Cada verano se habla del famoso domo de calor, algo que suena casi técnico, pero en realidad describe algo muy sencillo y muy incómodo, una especie de “tapa” invisible que atrapa el aire caliente sobre un territorio y convierte los días en un auténtico horno.

El domo de calor vuelve a sonar cada verano en España, aunque ahora estemos en febrero y el frío todavía marque las mañanas. Es curioso cómo funciona la memoria, ya que en invierno tendemos a olvidar lo asfixiantes que pueden llegar a ser julio y agosto, hasta que de pronto los termómetros se disparan y el término reaparece en titulares, tertulias y conversaciones de ascensor. Entonces todo el mundo quiere entender qué está pasando y, sobre todo, cuánto va a durar.

En los últimos años, el domo de calor ha dejado de ser una expresión casi técnica para convertirse en una palabra habitual en los medios españoles, desde diarios como El País hasta cadenas internacionales como France 24. No es para menos, pues cuando este fenómeno se instala sobre la Península, las consecuencias se sienten en la salud, en el campo, en los incendios forestales y en la vida diaria de millones de personas.

1
Qué es exactamente un domo de calor

“Calor en exceso”. Fuente: Freepik

El domo de calor es, en esencia, una gran zona de altas presiones que se queda anclada sobre una región durante días o incluso semanas. Esa masa de aire actúa como una tapa invisible que impide que el calor ascienda y se disperse, de modo que se acumula cerca de la superficie. El resultado es un calor persistente, seco en muchas zonas del interior y pegajoso en la costa, con noches que apenas dan tregua.

Publicidad

Aunque el término no sea estrictamente científico, se ha popularizado porque describe muy bien la imagen como una especie de cúpula que atrapa el aire caliente. A diferencia de una ola de calor más “convencional”, el domo de calor necesita una configuración atmosférica muy concreta. Cuando se instala, no suele marcharse rápido, y ahí es donde empieza el verdadero problema.

Atrás