En una jornada que ha calificado de «histórica», el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, compareció este sábado ante la ciudadanía para informar sobre el alcance de los ataques conjuntos lanzados por las fuerzas israelíes y estadounidenses contra Irán. Durante su alocución, el mandatario aseguró que existen múltiples indicios que apuntan al fallecimiento del líder supremo, Alí Jamenei, subrayando que la incursión inicial fue dirigida precisamente contra la ubicación donde se encontraba el alto clérigo.
Netanyahu no escatimó en críticas hacia la figura de Jamenei, a quien describió como un «tirano» responsable de exportar el terrorismo global y de fraguar planes para la aniquilación del Estado de Israel. Según el líder israelí, estas ambiciones han sido neutralizadas gracias a la operación coordinada con Washington, la cual también habría acabado con la vida de figuras clave dentro del programa nuclear de la República Islámica.

En el marco de esta ofensiva, cuyo objetivo declarado es forzar un cambio de régimen en el país persa, el primer ministro advirtió que las operaciones militares de Tel Aviv no se detendrán aquí y que continuarán golpeando objetivos estratégicos del sistema iraní.
Finalmente, Netanyahu dirigió un mensaje directo a la población de Irán, señalando que la actual coyuntura representa una oportunidad sin precedentes para derrocar al gobierno. En sus palabras, instó a los ciudadanos iraníes a aprovechar el momento para salir a las calles y culminar la caída de la República Islámica, consolidando así el giro político que busca la coalición aliada.
