Hace pocos días, una inspectora sanitaria desde redes sociales comentaba algo que hasta ahora muchos creían un mito: existen sartenes que pasan de generación en generación sin saber que son el veneno que viene intoxicando todo su linaje por años. Con esto me refiero a ese sartén viejo que no abandonas por nada del mundo porque o te lo dio tu abuela o es tu preferido y punto.
Con todo esto me refiero a que, todo este tiempo hemos culpado al aceite vegetal de colapsar al organismo, cuando en realidad son algunas de las cosas más invisibles que sabotean tu salud y con las que cocinas a diario. Por eso es importante conocer estos datos para mantener a raya todos los tóxicos que pueden transferirse a tus alimentos sin que te des cuenta.
NO EXISTE LA SARTÉN PERFECTA: 3 QUE DEBERÍAS DESECHAR HOY MISMO
Entre los miles de modelos y diseños de sartenes que puedes conseguir en el mercado, tres en específico son altamente tóxicos para la salud. Además, muchos de ellos dejan un sabor que altera la química de los alimentos:
- Sartén de cobre: Deja un sabor metálico y manchas en los alimentos.
- Sartén de aluminio: Libera metal en tus preparaciones.
- Sartén de teflón: Corres el riesgo de que, cuando pierda su vida útil, libere químicos nocivos para la salud.
Y con esto no me refiero a que los cures con grasa animal o que compres un desengrasante lujoso; simplemente pasa de largo con estos modelos. Del mismo modo, aquellas sartenes que están cubiertas por una costra de grasa: deséchalas; al retirar la costra, corres el riesgo de retirar el material que las recubre, por lo que quedarías expuesto a que estos químicos envenenen tu organismo lentamente y sin que lo notes.
LOS TIPOS DE SARTENES QUE SON SEGUROS PARA TU COCINA
Y así como existen sartenes malas, también existen aquellas que son seguras para preparar tus alimentos sin correr el riesgo de envenenarte. Además, existen muchas marcas económicas; no precisamente porque sean las mejores para la salud, no significa que cuesten un ojo de la cara. Los materiales de sartenes seguros son los siguientes:
- De cerámica: No es tóxica; resiste altas temperaturas sin desprender químicos nocivos.
- De acero inoxidable: El preferido por los chefs con estrella Michelin es una opción muy sana y duradera.
- De hierro fundido: El único en su especie que puede pasar de generaciones sin causar estragos en la salud; incluso, distribuye y mantiene mejor el calor de los alimentos.
Con todas estas alternativas de sartenes, ya sabes cuál es la ideal para evitar que tu organismo sea sitiado por toxinas que reducen tu salud de forma silenciosa. Del mismo modo, cuidar estos aliados en la cocina es clave para mantenerlos como nuevos.
CÓMO CUIDAR TUS SÁRTENES SIN FALLAR EN EL INTENTO
Es normal que algunas preparaciones generen un caos en la cocina. Por ejemplo, te pasaste de tiempo y todo ha quedado pegado en la sartén, y está bien, no pasa nada. El verdadero problema sucede cuando no realizas la limpieza adecuada de su superficie. En el caso de alimentos pegados, se recomienda hacer lo siguiente:
- Retira la preparación que se pueda salvar; puedes desecharla o dársela a algún animal de la calle.
- No intentes despegar con tenedores ni espátulas de metal; esto provoca rayones en la superficie y no deslizará como antes.
En su lugar, se recomienda remojarla por media hora y pasar una esponja suave para evitar rayones. En el caso de que no exista ningún caos, solo debes:
- Lavar con un detergente suave.
- Evitar las esponjas de metal.
- Secar inmediatamente con un paño limpio.
Con todos estos consejos, ya puedes tomar la decisión de si debes botar esa sartén vieja o no. No olvides compartir esta información con tus conocidos; podrías salvarlos de intoxicar su organismo con una enemiga silenciosa disfrazada de sartén.


