En una publicación reciente, el Ministerio del Interior ha compartido una información importante para aquellas parejas de novios que viven en una guerra constante por el control del móvil. La alerta se enfoca en el simple hecho de que tu pareja quiera controlar tu dispositivo móvil y redes sociales; también sea un delito
Del mismo modo, si eres tú quien no soporta la ansiedad de saber con quién se escribe tu pareja o registrar de arriba a abajo todos sus contactos y plataformas, déjame informarte que deberías parar ahora mismo. El móvil es una herramienta personal; en él se puede almacenar información vulnerable; sin embargo, como quien no la debe, nada teme, tampoco puedes denunciar a tu pareja porque te pidió una llamada prestada.
CONTROLAR EL MÓVIL TAMBIÉN ES VIOLENCIA
Aquí el llamado es claro: no importa si es hombre o mujer; el hecho de que sea tu pareja no significa que tenga todo el control sobre tu vida y debes defender ese espacio. En el caso de que el registro sea constante, acompañado de violencia física y verbal, lo mejor es contactar inmediatamente con las autoridades, ya que tu vida podría estar en peligro.
- 016, teléfono contra el maltrato
- 091, Policía Nacional
- 062, Guardia Civil
Del mismo modo, si ya eres víctima de maltrato físico, no dudes en contactar con un familiar o amigo que te apoye en este proceso. Muchas veces, las víctimas guardan silencio por temor a ser juzgadas o a que la persona que aman sea llevada a la cárcel. Y aquí se necesita hacer una pausa y tener claro que el amor no se controla, no necesita de validación constante y no te limita en tus relaciones sociales con otras personas.
NO SE TRATA DE ESPERAR A QUE CAMBIE: ES TU VIDA LA QUE CORRE PELIGRO
Cuando hablamos de celos y el deseo de controlar todo en la relación, es necesario hacer una autorreflexión. Si esa persona te ha llevado a un límite en el que ya no disfrutas de actividades con otras personas por el «estallido» de reclamos que vienen después: Sal de ahí, estás en una posición muy vulnerable y en la que tu vida puede estar en peligro.
Todo empieza con limitar la salida con los amigos; todo se reduce al tiempo y disponibilidad de esa persona, pierdes contacto con tus familiares cercanos, te alejas poco a poco. Se inician las discusiones por los estados y las fotos que compartes en redes sociales y el punto medio donde debes tomar una decisión inmediata: cuando el móvil se convierte en un medio de manipulación y control.
SEÑALES DE ALERTA: NO ES SOLO EL MÓVIL, CONTROLAN TODA TU VIDA
La necesidad constante de saber qué haces, dónde estás, con quién e imponer horarios de llegada a tu casa, son otras de las banderas rojas que se disfrazan de: «Es que me ama; por eso le da celos todo». Sin embargo, todo cambiará cuando recibas el primer empujón, cachetada o puñetazo; incluso las experiencias de las víctimas de violencia doméstica han ayudado a muchos expertos a descifrar el patrón narcisista que termina por acabar con tu estabilidad mental y emocional:
- Las salidas con amigos se reducen por las discusiones.
- No tienes control sobre tu móvil.
- Te has alejado considerablemente de tus familiares y amigos.
- Cada reclamo se hace más violento y se convierte en un momento angustiante.
Si ya has pasado por algunas de estas situaciones, es momento de elegir lo que más convenga para tu integridad física y mental: no darle muchas vueltas y darle freno a este tipo de abusos que muchas veces no dejan marcas, pero son capaces de:
- Generar ansiedad.
- Crear distanciamiento social.
- Temor constante a que te revisen el móvil.
Y si sientes que no puedes con todo este proceso, lo más recomendable es hablar con un psicólogo de pareja que te permita encontrar las herramientas adecuadas para salir de ese ciclo que no parece acabarse nunca. Recuerda que tú vales mucho y el amor no daña, no juzga ni te desequilibra la mente a tal punto de sufrir ataques de ansiedad por cosas mínimas.

