Entre tantas publicaciones virales que te puedes encontrar en redes sociales, ya parece una tendencia de viajeros contando su experiencia con la hostelería en el país, específicamente en Madrid. Esta ciudad cosmopolita es uno de los lugares más costosos para vivir, tanto que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) la dejó fuera de la lista de las 6 mejores ciudades de España para vivir.
Y nada de esto es gratis; también podemos ver cómo los turistas quedan cada vez más impactados por los precios abusivos en algunos establecimientos. Tal es el caso de Merakio, un argentino residido en España, quien desde YouTube y Facebook ha encendido el debate por el precio del agua en un bar concurrido de Madrid y que muchos usuarios denuncian esta trampa turística que abusa de los precios en cada factura.
LA TRAMPA TURÍSTICA: EL ABUSO DE PRECIOS QUE EXPULSA A LOS PROPIOS MADRILEÑOS
Aquí la impresión del influencer Merakio en Facebook es real: muestra una factura tras enterarse de que en España la cerveza cuesta 2 euros, mientras que un vaso de agua cuesta 2,50 euros. ¿Trampa turística por la transparencia del agua? Esto no lo sabemos, pero lo que sí tenemos claro es el debate generado por la calidad de hostelería en Madrid.
Además, tampoco fue que abrieron el grifo y le sirvieron agua en un vaso de plástico. En el vídeo se nota claramente que se trata de una versión de agua gasificada, un producto que vale más que una simple botella de agua en el supermercado. Sin embargo, el influencer dice que solo es una impresión personal y que respeta el precio de cada local, pero, al compararlo con los ingresos mensuales, se vuelve un gasto silencioso que aumenta la factura final en cualquier establecimiento sin darte cuenta.
LA REALIDAD SURREALISTA DE LA HOSTELERÍA DE MADRID: CUANDO EL AGUA VALE MÁS QUE UNA CERVEZA
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) y otros análisis publicados recientemente, el salario medio bruto mensual en España se sitúa entre los 2.385 y 2.442 euros. Por lo que el ingreso de un ciudadano español con un sueldo medio equivale a 33.700 euros brutos anuales (en el caso de los empleos a tiempo completo). Incluso, estos montos pueden variar según el grado de educación, zona y área de especialización.
Esto es algo que repercute y resuena cuando ves la factura en cualquier bar y notas que el agua puede costar, incluso, más cara que una tapa. Esto hace que muchos usuarios cambien su perspectiva de consumo, reduciendo ciertos tipos de bebidas o platos que antes solían pedir con regularidad, pero con los precios abusivos de la actualidad, se convierten en una guillotina para el bolsillo
POR QUÉ ALGUNOS BARES EN MADRID PREFIEREN PERDER CLIENTES ANTES QUE BAJAR LOS PRECIOS
Por su parte, muchos economistas comparten el efecto psicológico que ha traído la inflación al país. Explican que cuando un precio alto se incrementa de forma progresiva y silenciosa, tu cerebro acepta sin cuestionarlo y lo toma como parte de la rutina. Lo mismo sucede con la subida de precios del transporte público o de los alquileres: al inicio la noticia sorprende, luego ocurre la indignación y como nadie hace nada ni reclama, simplemente se vuelve costumbre.
Por ejemplo, cuando antes pagabas 4 euros por un desayuno, pero ya es normal que en Madrid supere los 10 euros, no luchas, simplemente aceptas porque son otros tiempos y la situación afecta a todos. Además, la inflación y las subidas de precio guardan un riesgo que acecha los bolsillos porque diluyen la realidad del verdadero coste de vida; por eso las personas no saben dónde se va todo el sueldo cada mes.
Por eso es clave hacer una reflexión sobre los gastos diarios, pero no desde la culpa, sino desde la realidad y el control sobre nuestros impulsos. Sin embargo, esto no es algo que en realidad les afecte a algunos bares de Madrid, ya que muchos prefieren perder clientes antes de bajar el precio de algo. Esto es el reflejo de querer controlar la inflación silenciosa que acecha no solo los bolsillos de los clientes, sino también de los dueños de locales dedicados a la hostelería en España.

