Luis Tosar ha demostrado siempre que cuando se pone al frente de una historia, algo pasa, como en el estreno de ‘Salvador’ el pasado 6 de febrero de 2026, pues el thriller no solo se colocó en lo más alto de Netflix a nivel global, sino que en España se mantuvo firme en el número uno durante semanas. El actor, interpretando a ese padre que descubre que su hija está vinculada a un grupo ultra, sostuvo la tensión con una mezcla de rabia contenida y vulnerabilidad que dejó a muchos pegados al sofá.
Luis Tosar no es nuevo en papeles intensos, pero aquí había algo distinto. Quizá el ritmo seco que imprime la serie, creada por Aitor Gabilondo, o esa sensación constante de que todo puede estallar en cualquier momento. El caso es que, cuando terminan los seis capítulos, queda un vacío difícil de llenar, y ahí es donde empieza la búsqueda casi desesperada de algo que esté a la altura.
3¿Es mejor o simplemente diferente?
La pregunta inevitable es si este giro hace que ‘En el barro’ sea mejor que en su primera etapa, y la respuesta es que depende de lo que uno busque. Si lo que atrapó fue la fuerza del grupo original, puede que se eche de menos esa cohesión, pero si lo que interesa es una mirada más amplia, más incómoda y más ambiciosa sobre la vida en prisión, esta nueva etapa ofrece justo eso.
Para quienes disfrutaron viendo a Luis Tosar sostener el peso emocional de ‘Salvador’, esta serie puede funcionar como una continuación emocional, aunque cambie el contexto. La tensión, el conflicto moral y esa sensación de que nadie está completamente a salvo siguen ahí, y a veces eso es todo lo que necesitamos para darle al siguiente capítulo sin pensarlo demasiado.
