La familia de Tejero denuncia que se niegan a celebrar su funeral en la Catedral de las Fuerzas Armadas

La familia del teniente coronel Antonio Tejero ha denunciado a través de un comunicado de su abogada que el arzobispo general castrense, Juan Antonio Aznárez, «nos ha comunicado personalmente su decisión de denegar la celebración de las exequias fúnebres por el alma de nuestro padre, Antonio Tejero Molina (…) previstas para el 25 de marzo de 2026».

La abogada firmante del comunicado dice que los hermanos Carmen, Dolores, Antonio, Elvira, Ramón y Juan Tejero Díez «desean compartir con la comunidad de fieles y la opinión pública el profundo pesar y perplejidad que embarga a dicha familia en este momento».

Los familiares sostienen que «las exequias constituyen un acto de piedad y consuelo para los vivos, no un juicio sobre la vida del difunto. La decisión de Monseñor Juan Antonio Aznárez Cobo, dependiente de la Subsecretaría de Defensa ha sido recibida con gran dolor, al negar este consuelo espiritual a una familia con una larga y demostrada vinculación de servicio a las Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad del Estado».

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Añaden que «como miembros activos y feligreses de la Diócesis Castrense recibimos esta noticia con el corazón herido».

La familia denuncia que dicha prohibición «carece totalmente de fundamentos al no trasladarnos ninguna razón eclesial que sustente privar a un fiel del sufragio de la iglesia en su propia sede diocesana».

El comunicado de la familia añade que «dicha decisión afecta a la caridad cristiana al ser la despedida de un ser querido un acto de misericordia y un derecho espiritual, el cual parece haberse visto supeditado a consideraciones de índole temporal o política. Además, contradice el espíritu evangélico, y nos apena observar cómo, en ocasiones, el temor humano parece prevalecer sobre los principios de justicia y verdad que deben regir esta institución».

La familia concluye expresando que «a pesar del dolor que esta decisión nos causa, nuestra fe permanece inquebrantable. Como cristianos practicantes, seguimos confiando y orando por una iglesia militante que sea fiel reflejo de la libertad evangélica, valiente ante las presiones externas y siempre acogedora con sus hijos, sin distinción».

Terminan pidiendo a «quienes nos acompañan en el afecto que eleven una oración por el eterno descanso de nuestro padre, confiando en que la Justicia Divina trascienda de cualquier limitación humana».