Preocupación en el PP por la deriva de la política exterior del Gobierno socialista

El líder del PP advierte que el aislamiento internacional de España responde a la supervivencia personal de Pedro Sánchez frente a los aliados..

En un escenario político marcado por la incertidumbre y la fragmentación, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha aprovechado su intervención en el Fórum Europa Tribuna Euskadi para lanzar una severa advertencia sobre el rumbo de la nación. Lo que comenzó como un análisis de la gestión doméstica derivó rápidamente en una profunda crítica a la política exterior del Ejecutivo de Pedro Sánchez, a quien acusó de haber «vaciado de contenido» la posición estratégica de España en el mundo para sustituirla por una agenda de supervivencia personal. Para el líder de la oposición, el país se encuentra en un aislamiento sin precedentes, habiendo perdido su silla en las mesas donde se toman las decisiones que afectan al orden global.

Feijóo fue tajante al señalar que la política internacional no puede ser el juguete de un presidente que se encuentra, a su juicio, en una situación de debilidad parlamentaria extrema. La preocupación del dirigente popular radica en que las decisiones adoptadas desde la Moncloa no responden a una visión de Estado a largo plazo, sino a la necesidad de «quitarle unos votos a la izquierda más radical española«. Esta instrumentalización de las relaciones exteriores es, para Feijóo, lo contrario de una política seria y sólida, y advirtió de que las consecuencias de este «sectarismo ideológico» ya se están dejando sentir en el prestigio de las instituciones españolas en el extranjero.

Uno de los puntos de mayor fricción en el discurso de Feijóo fue la gestión de las relaciones con los aliados históricos. El líder del PP expresó su perplejidad ante el distanciamiento con los Estados Unidos, una potencia con la que España comparte intereses vitales. Para Feijóo, es incomprensible que el Gobierno haya decidido «contemporizar con el régimen iraní», una entidad que, en sus palabras, masacra a sus propios ciudadanos, persigue el armamento nuclear y financia el terrorismo para desestabilizar Oriente Medio. En este sentido, hizo un llamamiento casi desesperado a la comunidad internacional: «Pido a los socios europeos y a EEUU que no confundan a los 50 millones de españoles con un gobierno en precario».

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La comparecencia de Pedro Sánchez para explicar su posición respecto al conflicto en Irán fue calificada por Feijóo como insuficiente y «cobarde» al realizarse sin posibilidad de preguntas. El líder popular exigió que el presidente informe debidamente en el Congreso sobre su decisión «irresponsable» de distanciarse de Washington. Según su análisis, este alejamiento de los marcos operativos comunes de la Unión Europea y la OTAN está dejando a España en una vulnerabilidad estratégica peligrosa. «¿Por qué estamos más solos? ¿Por qué ya nadie quiere reunirse con nosotros?», se preguntó retóricamente ante una audiencia atenta, subrayando que la ausencia de España en la mesa donde se decide la posición estratégica de la UE es el síntoma más claro de un declive diplomático.

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, durante un desayuno informativo de Fórum Europa (Fuente: Agencias)
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, durante un desayuno informativo de Fórum Europa (Fuente: Agencias)

POLÍTICAS ENERGÉTICAS

La política energética fue otro de los flancos por los que Feijóo atacó la gestión exterior del Gobierno, vinculándola directamente con la seguridad nacional. El líder del PP calificó de «absolutamente irresponsable» el haber fiado el suministro de gas a Rusia mientras se enfrentaba a Argelia, el socio tradicional y más fiable en el Mediterráneo. Feijóo recordó que, en plena invasión de Ucrania, España multiplicó sus compras de gas ruso, una paradoja que considera un insulto a la coherencia europea. Además, criticó el reciente enfrentamiento con Estados Unidos, nuestro principal proveedor actual de GNL. «Si la crisis internacional continúa, nos vamos a arrepentir y mucho de haber incrementado nuestra dependencia del gas ruso por pura negligencia diplomática«, aseveró, recordando que «la irresponsabilidad del Gobierno la pagan siempre las familias y las empresas españolas.

El acuerdo sobre Gibraltar también ocupó un lugar central en su intervención. Feijóo denunció que, en las negociaciones actuales, «el Reino Unido gana y España pierde», permitiendo que el Peñón se convierta de facto en territorio de la Unión Europea cuando el Reino Unido ha decidido soberanamente salirse de ella. El presidente del PP exigió que cualquier acuerdo de esta magnitud sea validado por las Cortes Generales, comparando la opacidad de Sánchez con la transparencia del Gobierno francés en su acuerdo mixto con Andorra. Para Feijóo, es imperativo que «el presidente explique este acuerdo al conjunto de los españoles» en sede parlamentaria, en lugar de gestionar la soberanía nacional como un asunto privado.

Detalle del aeropuerto en el día previo del National Day en Gibraltar (Fuente: Agencias)
Detalle del aeropuerto en el día previo del National Day en Gibraltar (Fuente: Agencias)

POLÍTICA NACIONAL MARCADA POR LA ALIANZA CON BILDU

Más allá de las fronteras, Feijóo situó al Partido Popular como el único garante de una gestión eficaz frente a un panorama político nacional que calificó de «irreal». Según su diagnóstico, España lleva tres años sumida en un debate estéril donde no se habla de nada serio. Acusó a los socios de Sánchez de ser partidos que no quieren gestionar porque la política de las decisiones desgasta. Frente a esto, reivindicó que su formación «se presenta a las elecciones para ganar y para gobernar«, subrayando que el PP «quiere gestionar, sabe gestionar y lo está haciendo con éxito» en aquellas comunidades donde ostenta el poder.

En el contexto vasco, el líder popular no escatimó críticas hacia la alianza entre el PSOE y Bildu, a quienes definió como «la pareja de baile que Sánchez ha elegido para Euskadi». Para Feijóo, esta relación no es accidental, sino una estrategia de «blanqueamiento del independentismo radical» que responde a los intereses del presidente en Madrid. Situó a Bildu en el «anticapitalismo más primario» y advirtió de que no se puede normalizar lo que no es normal, refiriéndose a la presencia de personas con delitos de sangre en las listas electorales o el jaleo a condenados por terrorismo. En este sentido, pidió un «reforzamiento democrático» frente a actitudes que considera inaceptables para la convivencia.

Sobre su relación con el PNV, Feijóo reveló haber mantenido una conversación «larga, sincera y respetuosa» con Aitor Esteban, aunque manifestó su sorpresa por la lealtad ininterrumpida de los nacionalistas vascos al «sanchismo» desde 2018. Para el líder del PP, el programa económico y social del PNV tiene muchas más incompatibilidades que coincidencias con el actual Gobierno central. Reiteró su compromiso con el Estatuto de Guernica tal y como está, rechazando reformas que pudieran llevar la firma de Bildu y defendiendo un proyecto para Euskadi centrado en la prosperidad y no en la independencia.

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Pedro Sánchez durante su discurso.
Pedro Sánchez durante su discurso (Fuente: Agencias)

En el plano económico, el diagnóstico de Feijóo fue sombrío, señalando «señales preocupantes» como el ataque a la iniciativa privada, el absentismo laboral y la asfixiante presión burocrática, que estimó en un coste de 90.000 millones de euros anuales. Su promesa de reformar al menos 100 leyes y derogar tres decretos por cada uno nuevo que se apruebe busca, según él, devolver la competitividad a un país que ha perdido el rumbo. Criticó el «sectarismo económico» y el uso de la SEPI como «brazo político» del Gobierno, especialmente en casos donde existen indicios de tráfico de influencias investigados por la justicia.

Feijóo cerró su intervención haciendo un llamamiento a recuperar la política de la realidad. Advirtió de que «el bienestar no se mantiene por inercia» y que España necesita «un crecimiento económico sano y no el que se hace basado en inmigración poco cualificada y deuda pública». Para el líder del PP, la legislatura de Sánchez está viviendo sus «minutos finales» debido a una agenda judicial que considera incompatible con la dignidad de un primer ministro europeo. Concluyó con una sentencia que resume su visión del momento actual: «La alternativa es más necesaria que nunca para rescatar a España de su irrelevancia internacional y de su parálisis interna».