Seis millones seiscientos veinte mil euros. Esa es la cifra exacta que Arantxa Sánchez Vicario y su exmarido Josep Santacana deben al Banco de Luxemburgo según la sentencia firme del Juzgado de lo Penal número 25 de Barcelona. No es una estimación ni una reclamación pendiente de sentencia. Es una condena con nombre, apellidos y número de cuenta bancaria destino.
Lo que ha cambiado en las últimas semanas es la fase en que se encuentra el procedimiento. Los juzgados han avanzado en la ejecución material de los embargos decretados sobre bienes concretos, entre ellos el yate RA, precintado desde mayo de 2025 en el puerto de Roses. El margen para frenar el proceso se ha reducido de forma drástica.
El origen de una deuda que persigue a Arantxa Sánchez Vicario
Todo arranca de una condena del Tribunal Supremo en 2009. El Alto Tribunal determinó que la residencia fiscal de Arantxa Sánchez Vicario no estaba en Andorra sino en España, lo que generó una deuda con Hacienda de 5,2 millones de euros por el impago del IRPF entre 1989 y 1993. Para pagar esa multa, la extenista y Santacana pidieron un préstamo al Banco de Luxemburgo. Después no lo devolvieron.
El banco reclamó el dinero y lo que el juzgado descubrió fue una arquitectura patrimonial diseñada para hacer imposible el cobro. Inmuebles en Barcelona, San Feliu de Guíxols, Formentera y otras localidades fueron vaciados de titularidad a través de un entramado de siete sociedades. La jueza dejó por escrito que ni un solo euro fue destinado al pago de la deuda.
La condena que Arantxa Sánchez Vicario no pudo evitar del todo
En enero de 2024, el Juzgado Penal 25 de Barcelona condenó a Arantxa Sánchez Vicario a dos años de prisión por un delito de alzamiento de bienes. La pena quedó suspendida al no tener antecedentes y tras llegar a un acuerdo de conformidad con la Fiscalía, que incluyó la devolución de 1,87 millones de euros ya abonados al banco. La condena no desapareció; simplemente no llevó a la cárcel.
Santacana, considerado el cerebro de la trama, recibió tres años y tres meses de prisión e inició recursos que todavía siguen vivos ante el Tribunal Supremo. La indemnización conjunta de 6.620.127 euros, con intereses desde septiembre de 2023, sigue corriendo. Y el compromiso de Arantxa Sánchez Vicario de destinar el 50% de sus ingresos futuros al pago activa ahora su parte más exigente.
El yate RA: el embargo que lo cambia todo
En mayo de 2025, la magistrada del caso localizó el yate RA, una embarcación de 25 metros de eslora construida en 1989, amarrada en el Puerto de Roses. El auto judicial del 8 de mayo decretó su precinto inmediato e impidió cualquier desplazamiento. El barco había estado desaparecido durante años, oculto bajo una sociedad de Florida llamada Blue Moon Marine Services LLC, cuyas acciones estaban en manos de un testaferro.
Un particular se presentó semanas después reclamando ser el legítimo propietario, con una supuesta compraventa fechada en octubre de 2022. El Banco de Luxemburgo lo calificó de testaferro. La jueza desestimó el recurso de levantamiento del embargo en octubre de 2025 y condenó al reclamante en costas. La Audiencia Provincial de Barcelona tiene ahora la última palabra sobre ese recurso de apelación.
| Concepto | Detalle |
|---|---|
| Deuda total reconocida | 6.620.127,60 euros + intereses desde sept. 2023 |
| Pena de Sánchez Vicario | 2 años (suspendida), 50% ingresos futuros al banco |
| Pena de Santacana | 3 años y 3 meses (en recurso ante el Supremo) |
| Yate RA embargado | Mayo 2025, Puerto de Roses, 25 metros de eslora |
| Estado del recurso yate | Audiencia Provincial de Barcelona, pendiente |
| Acuerdo de divorcio | Extrajudicial, firmado a finales de 2025 |
Arantxa Sánchez Vicario y el divorcio que no cierra la herida económica
A finales de 2025, Arantxa Sánchez Vicario y Santacana firmaron un acuerdo extrajudicial que puso fin a casi una década de litigios matrimoniales. La noticia se hizo pública en febrero de 2026 y fue recibida como el cierre de un capítulo. Pero el acuerdo de divorcio no liquida la deuda con el Banco de Luxemburgo, que es independiente de la relación entre ambos excónyuges.
La extenista ha seguido peleando en Miami para recuperar patrimonio que considera apropiado indebidamente por Santacana. Sin embargo, los tribunales de Florida han concluido que no recuperará parte de ese dinero. Cada frente judicial que se cierra deja a Arantxa Sánchez Vicario con menos activos disponibles para hacer frente a lo que aún queda pendiente con el banco acreedor.
Arantxa Sánchez Vicario: sin activos visibles para frenar la ejecución
La ejecución de los embargos entra ahora en su fase más técnica y más definitiva. Con Santacana declarado insolvente desde 2021 y su patrimonio real oculto bajo sociedades que el juzgado ha ido desmantelando una a una, la responsabilidad civil recae con mayor peso sobre los bienes localizables. El compromiso de pago del 50% de ingresos futuros de Arantxa Sánchez Vicario es el mecanismo de cobro más sólido que le queda al banco.
Para la extenista, el escenario que se dibuja en 2026 es el de una ejecución progresiva, sostenida y sin salidas legales inmediatas. Cualquier ingreso significativo —conferencias, colaboraciones, apariciones mediáticas o acuerdos comerciales— quedará parcialmente comprometido con la deuda. La gloria de cuatro Grand Slams y una carrera que generó décadas de admiración no bloquea los autos judiciales.


