«Ha hecho una lista»: La alarmante advertencia de Benjamín Prado sobre el plan de Trump para saquear recursos

- Benjamín Prado lanza una advertencia histórica en La Roca sobre los planes de Donald Trump.
- El analista denuncia que EE. UU. ha elaborado una "lista de saqueo" para invadir o asfixiar a países con el único fin de apropiarse de sus recursos naturales, enterrando la diplomacia en favor del extractivismo militar.

El plató de La Roca se ha convertido este domingo, 8 de marzo de 2026, en el escenario de una de las advertencias más sombrías sobre el futuro del orden internacional. El escritor y analista Benjamín Prado ha aprovechado su intervención para desgranar lo que considera una deriva imperialista sin precedentes por parte de la administración de Donald Trump. Según Prado, no estamos ante una política exterior errática o impulsiva, sino ante un plan meticulosamente trazado: una «lista negra» de naciones cuyos recursos naturales son ahora el objetivo directo de Washington.

La tesis de Prado es tan contundente como alarmante. Sostiene que el presidente de Estados Unidos ha sustituido los manuales de diplomacia por un inventario de materias primas. «Trump ha hecho una lista país por país», afirmaba el colaborador, sugiriendo que la Casa Blanca ya no evalúa a sus vecinos y aliados por su afinidad política, sino por sus reservas de litio, petróleo, tierras raras y agua. En este nuevo paradigma de 2026, la soberanía nacional de terceros países parece haberse convertido en un obstáculo para la voracidad económica estadounidense.

El extractivismo como doctrina de Estado

Lo que Benjamín Prado describe es el paso del «América Primero» al «América se lo queda todo». Durante su intervención, se analizó cómo las intervenciones militares o las presiones diplomáticas ya no buscan «llevar la democracia», un eslogan que parece haber quedado enterrado en el siglo XX, sino asegurar el control físico de los recursos necesarios para la transición tecnológica y la hegemonía industrial.

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  • El Triángulo del Litio: Prado señaló con especial preocupación hacia Sudamérica. Países como Chile, Argentina y Bolivia, poseedores de las mayores reservas de litio del mundo, están en el punto de mira. La lógica de Trump, según el analista, es que si el litio es el «nuevo petróleo» y es vital para las baterías de sus industrias, Estados Unidos debe tener el control directo de las minas, ya sea mediante la imposición de empresas afines o mediante la desestabilización de gobiernos que pretendan nacionalizar el recurso.
  • México y la soberanía energética: La retórica de Trump respecto a la frontera sur ha dado un giro peligroso. Bajo el pretexto de combatir a los cárteles de la droga —a los que pretende declarar organizaciones terroristas para justificar incursiones militares—, Prado ve una intención oculta de controlar infraestructuras clave y recursos energéticos que México posee y que son vitales para la logística de Estados Unidos.

La invasión económica: Aranceles como artillería

Benjamín Prado insistió en que la «invasión» no siempre empieza con tanques. En el mundo de 2026, la artillería de Trump son los aranceles punitivos. Al imponer tasas del 25%, 50% o incluso superiores a los productos de naciones específicas, Washington asfixia sus economías hasta que el país en cuestión no tiene más remedio que claudicar y ceder el control de sus recursos o industrias estratégicas a corporaciones estadounidenses.

Esta estrategia de «tierra quemada económica» está rompiendo el derecho internacional y los tratados de libre comercio que costó décadas construir. Para Prado, el peligro es que este modelo está legitimando el saqueo estratégico. Si el país más poderoso del mundo decide que puede apropiarse de lo que necesita por la fuerza —ya sea económica o militar—, el resto de las potencias podrían seguir su ejemplo, convirtiendo el mapa global en un tablero de conquista de recursos similar al del siglo XIX.

El silencio de Europa y el riesgo de anexiones

Otro de los puntos calientes de la alerta de Prado es la posible reactivación de ambiciones territoriales que antes parecían bromas o excentricidades. El caso de Groenlandia vuelve a estar sobre la mesa. Con el deshielo del Ártico abriendo nuevas rutas comerciales y revelando yacimientos de minerales críticos, la administración Trump ha intensificado su presión sobre Dinamarca. Lo que Prado advierte es que estamos ante una administración que cree firmemente que los territorios y los recursos están «en venta» y que, si el dueño no quiere vender, Estados Unidos tiene los medios para «quedárselos» de todas formas.

La preocupación que traslada Benjamín Prado es la de un mundo donde la ley del más fuerte ha sustituido a la ley de las instituciones. El escritor alerta de que, si no hay una respuesta coordinada de la comunidad internacional, el mapa del mundo en los próximos años no se dibujará por fronteras ideológicas, sino por el color de los minerales que hay bajo el suelo.

En definitiva, la intervención en La Roca deja una pregunta inquietante en el aire: ¿Qué país será el siguiente en la lista de Trump? Mientras los recursos escasean y la demanda tecnológica vuela, la seguridad global pende de un hilo manejado por una administración que confunde la geopolítica con una opa hostil a escala planetaria.