Netflix ha colocado una nueva película de acción en lo más alto de su ranking mundial y, como suele pasar con los grandes estrenos de la plataforma, el boca a boca ha hecho el resto. Mucha gente ha llegado a ella sin saber demasiado, simplemente porque Netflix la muestra entre las más vistas y al final acaba quedándose hasta los créditos.
La película se llama ‘Máquina de guerra’ y encaja bastante bien en ese tipo de títulos que Netflix suele lanzar para una noche tranquila frente al televisor; con un poco de todo, tiene acción, algo de ciencia ficción y un protagonista que sostiene buena parte de la historia. No pretende reinventar el género, pero funciona como ese tipo de película que engancha sin exigir demasiado, algo que en el catálogo de Netflix suele ser suficiente para arrasar en reproducciones.
2El entrenamiento militar y el misterio que rodea al protagonista
Uno de los momentos más interesantes de la película llega cuando la historia da un salto temporal de dos años. En ese punto, el protagonista se presenta al Programa de Selección y Evaluación de Rangers, conocido como RASP. En ese entorno, los aspirantes pierden sus nombres y pasan a ser simplemente números. Él se convierte en el “81”, un personaje silencioso, obsesivo y marcado por lo que ocurrió en el pasado.
Toda esta parte funciona especialmente bien dentro de la narrativa de Netflix. El ritmo es más fluido, los personajes empiezan a relacionarse entre sí y se construye una especie de aura alrededor del protagonista. Entre bromas, rivalidades y entrenamientos exigentes, la película logra mantener la tensión y crear cierta expectativa sobre quién es realmente ese candidato que parece estar allí por algo más que la gloria militar.

