La calistenia se ha convertido en uno de los ejercicios más populares de los últimos años. Basta con pasar por un parque o ver algunas rutinas en redes sociales para notar que cada vez más personas se animan a entrenar utilizando únicamente su propio cuerpo. Lo curioso es que, aunque ahora está de moda, la calistenia no es algo nuevo, sino una forma de ejercicio con mucha historia detrás y con beneficios que la ciencia lleva tiempo destacando.
Hoy se habla mucho de la importancia de mantenerse activo para cuidar la salud, y diferentes especialistas recuerdan que el ejercicio regular ayuda a reducir el riesgo de enfermedades crónicas y mejora el bienestar general del organismo. En ese contexto, la calistenia ha empezado a llamar la atención porque ofrece un entrenamiento completo que se puede hacer casi en cualquier lugar y sin necesidad de máquinas o equipamiento complejo.
3Una disciplina con más historia de lo que muchos creen
Aunque hoy la calistenia se asocia con entrenamientos modernos y rutinas al aire libre, lo cierto es que sus orígenes se remontan al siglo XIX. En aquella época, algunos educadores y especialistas en actividad física empezaron a promover este tipo de ejercicios como una forma de mejorar la salud y fomentar la educación física entre la población.
Con el paso del tiempo, la calistenia fue evolucionando y ampliando su público. Lo que en un principio se pensó como una actividad dirigida especialmente a las mujeres terminó convirtiéndose en una práctica abierta a todo el mundo. Hoy forma parte de los entrenamientos de resistencia y sigue ganando seguidores, en parte porque demuestra que, muchas veces, el propio cuerpo es la mejor herramienta para mantenerse en forma.

