La política económica en España se encamina hacia un nuevo choque de modelos con el alivio fiscal a las familias como principal campo de batalla. Con la actual situación geopolítica, Alberto Nadal, vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible del Partido Popular, ha desgranado la estrategia de su formación para revertir lo que considera un «deterioro sistemático» del poder adquisitivo de los españoles bajo el mandato de Pedro Sánchez. Con un mensaje nítido y enfocado en la microeconomía del hogar, Nadal ha situado a las clases medias con hijos en el centro de su propuesta, calificándolas abiertamente como las «grandes olvidadas del sanchismo».
Para el dirigente popular, el diagnóstico de la situación actual es alarmante y responde a una pinza asfixiante sobre los bolsillos ciudadanos. Por un lado, unos salarios que no logran superar el ritmo de la inflación y que se ven lastrados por una productividad estancada; por otro, una presión fiscal que no ha dejado de crecer. Nadal ha puesto cifras a este fenómeno al subrayar que la recaudación por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) se ha incrementado en 80.000 millones de euros desde que el PSOE asumió las riendas del Ejecutivo. Esta cifra, a juicio del PP, no es solo un indicador macroeconómico, sino el reflejo de una «extracción de renta» que ha dejado a las familias con menos margen de maniobra que hace ocho años.
UNA REFORMA ESTRUCTURAL FRENTE A LA COYUNTURA
La propuesta que abandera el Partido Popular no busca ser un parche temporal, sino una reforma con vocación estructural que beneficie a la totalidad de los contribuyentes, aunque con un marcado acento en quienes más sufren el día a día. El plan pasa por empezar a devolver a los españoles la renta detraída por el Gobierno, priorizando a las rentas más modestas y, de forma muy especial, a las unidades familiares con descendencia. Alberto Nadal ha detallado que esta revalorización del salario real se articulará fundamentalmente a través del IRPF.

El mecanismo diseñado por el equipo económico del PP contempla un incremento del 10% en el mínimo vital por contribuyente. Sin embargo, el salto más significativo se produce en el mínimo por hijo, el cual se pretende doblar respecto a las cifras actuales. A esto se suma una actualización de los tramos impositivos para combatir la progresividad en frío: los tramos más bajos verán una actualización del 10%, mientras que para las rentas más altas este ajuste será del 3%. Según los cálculos de Nadal, el alcance de estas medidas es masivo, llegando a 16 millones de contribuyentes y suponiendo un retorno directo de 3.200 millones de euros a los hogares españoles.
El vicesecretario ha hecho especial hincapié en la injusticia técnica que, a su modo de ver, ha castigado a los trabajadores que ganan más de 18.000 euros anuales. Al no haberse deflactado los impuestos ni actualizado los mínimos por hijo mientras los precios subían, el resultado real ha sido una subida encubierta de impuestos. Cuantos más hijos tiene una familia, mayor ha sido el castigo fiscal relativo, ya que las deducciones han perdido valor real frente al coste de la vida. Para Nadal, este grupo de ciudadanos ha sido el más afectado por la política de Sánchez, viéndose obligados a pagar más IVA e IRPF mientras quedaban fuera de la mayoría de las medidas de apoyo gubernamentales.
ALIVIO ENERGÉTICO Y APOYO ALSECTOR PRODUCTIVO
Más allá de la reforma directa en la renta, el Partido Popular extiende su plan de choque al ámbito energético, un factor determinante en la erosión de los presupuestos domésticos debido a la inestabilidad internacional. La propuesta incluye una reducción del IVA de todos los productos energéticos del 21% al 10%, además de la eliminación del impuesto de generación eléctrica, que actualmente impacta entre un 3% y un 5% en el recibo final que abona el consumidor.

Al combinar la reforma del IRPF con estas medidas energéticas, Nadal proyecta un alivio tangible para un hogar medio compuesto por dos adultos y dos hijos. Según sus estimaciones, estas familias podrían percibir un desahogo de algo menos de 75 euros mensuales, lo que se traduce en una recuperación de alrededor de 900 euros anuales si las medidas energéticas se mantuvieran en vigor durante todo el ejercicio. Se trata de un mensaje de optimismo dirigido a quienes sienten que trabajar y esforzarse merece cada día menos la pena debido a la carga impositiva.
La ofensiva del PP no se detiene en los hogares. Nadal ha avanzado que la formación registrará de forma inmediata iniciativas parlamentarias en las Cortes destinadas a fortalecer el sector productivo y las empresas, especialmente aquellas con una alta dependencia energética. El objetivo es romper el ciclo de casi ocho años de pérdida de poder adquisitivo y falta de crecimiento de la productividad. En este sentido, el PP apelará al resto de grupos parlamentarios para que apoyen estas medidas, argumentando que la actual política fiscal está eliminando la capacidad de pago y de compra de las clases medias españolas, motor fundamental de la economía nacional.
Con este plan, el Partido Popular busca consolidar su perfil como alternativa de gestión, prometiendo devolver la capacidad financiera a las familias y asegurar que el crecimiento económico se traduzca de forma efectiva en el bienestar de los ciudadanos de a pie.
