Las plantas forman parte de nuestro día a día y, en general, solemos asociarlas con naturaleza, aire limpio o paisajes tranquilos, aunque, no todas son tan inofensivas como parecen. En muchos rincones del mundo existen especies que, pese a su aspecto aparentemente normal o incluso bonito, esconden sustancias capaces de provocar desde irritaciones en la piel hasta intoxicaciones muy graves. Por eso, cuando se habla de plantas, también conviene recordar que algunas pueden representar un verdadero riesgo.
Las plantas han desarrollado a lo largo de la evolución mecanismos químicos para protegerse de animales o amenazas externas. Esos compuestos, que en la naturaleza funcionan como defensa, pueden ser muy peligrosos para las personas y para las mascotas. De hecho, hay unas que contienen toxinas tan potentes que una pequeña cantidad basta para causar efectos severos. Conocer estas plantas, saber reconocerlas y evitar el contacto directo es una forma sencilla de prevenir problemas cuando se pasea por el campo o por zonas donde crece vegetación silvestre.
3El árbol de la muerte, una de las más temidas del Caribe
Aunque muchas veces pensamos en plantas pequeñas o hierbas cuando hablamos de especies venenosas, también existen árboles que pueden resultar igual de peligrosos. Uno de los ejemplos más conocidos es el llamado árbol de la muerte, cuyo nombre científico es Hippomane mancinella. Este árbol crece principalmente en zonas del Caribe, Florida y algunas regiones de América Central y del Sur.
Lo que lo hace especialmente traicionero es su apariencia, pues sus hojas recuerdan a las de un manzano y sus frutos se parecen a pequeñas manzanas, algo que puede llevar a confusión. Sin embargo, el fruto contiene toxinas muy potentes y su consumo puede provocar graves lesiones en la boca y el esófago, además de intoxicaciones severas. Por eso, en algunos lugares donde crece este árbol se colocan señales de advertencia para evitar que las personas se acerquen o manipulen estas plantas sin saber el peligro que representan.

