Cada vez más niños tienen miopía y los expertos señalan un hábito clave para evitarla

Cada vez más niños necesitan gafas a edades tempranas, y la miopía se está convirtiendo en una preocupación creciente para los especialistas en salud visual. Ante este aumento, los expertos hablan de un hábito sencillo que podría marcar la diferencia.

La miopía se está convirtiendo en uno de los problemas visuales que más preocupan a los especialistas en salud ocular. Cada vez es más frecuente que los niños necesiten gafas a edades muy tempranas y, según distintos estudios, la cifra no deja de crecer en todo el mundo. Lo que hace unos años parecía algo relativamente común en la adolescencia ahora aparece incluso en la infancia, algo que ha encendido las alarmas entre oftalmólogos y optometristas.

La miopía no solo implica ver mal de lejos. Los expertos advierten de que, cuando aparece pronto y progresa con los años, puede aumentar el riesgo de sufrir otras enfermedades oculares más adelante. Por eso cada vez se habla más de la importancia de prevenirla o, al menos, retrasar su aparición. En ese contexto ha surgido una recomendación sencilla que muchos especialistas repiten con frecuencia: los niños deberían pasar más tiempo al aire libre.

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Pantallas, actividades de cerca y el aumento de la miopía

“Exposición a pantallas”. Fuente: Freepik

El estilo de vida actual también parece influir en el aumento de la miopía, pues muchos niños pasan hoy gran parte de su tiempo mirando pantallas o realizando actividades que requieren enfocar objetos muy cercanos, como leer, usar el móvil o jugar con tablets. Este tipo de tareas obligan a los ojos a mantener un esfuerzo constante de enfoque a corta distancia.

Cuando esa situación se prolonga durante muchas horas al día, los ojos tienen menos oportunidades de relajarse y cambiar de enfoque hacia objetos lejanos. Algunos expertos creen que este hábito puede favorecer el alargamiento del ojo con el paso del tiempo, un proceso muy relacionado con el desarrollo de la miopía. Por eso recomiendan alternar el uso de pantallas con descansos frecuentes y actividades al aire libre, algo que puede ayudar a cuidar la vista desde la infancia.

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