De Belén Esteban a Pedro Sánchez: cómo la política ha colonizado la televisión

Hace dos décadas,Belén Esteban y los concursantes de Gran Hermano copaban buena parte de las horas de la televisión española. La crónica rosa, los realities y los debates de corazón marcaban el ritmo de las parrillas de las grandes cadenas generalistas.

Pero el paisaje televisivo ha cambiado radicalmente: hoy la política ocupa el espacio que antes pertenecía al entretenimiento ligero. La transformación se evidencia de forma especialmente clara en La 1 de TVE.

La cadena pública ha triplicado en el último año el peso de los contenidos políticos en su programación diaria. Si hace no mucho la política se concentraba en el programa La hora de La 1 y en el arranque del Telediario, ahora se extiende durante buena parte de la jornada.

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Actualmente, la parrilla de La 1 incluye cerca de tres horas de tertulia política al mediodía dentro del exitoso Mañaneros 360, el formato de sobremesa Directo al grano y el programa Malas lenguas, que además cuenta con un tramo de emisión en La 2.

En total, la cadena ha pasado de contar con algo más de tres horas diarias dedicadas a la política a rozar las nueve. Esta apuesta no es casual. Por un lado, la estrategia encaja con el objetivo del Gobierno de reforzar el papel de la televisión pública como contrapeso a lo que considera un ecosistema mediático mayoritariamente conservador en España.

Por otro, también responde a una realidad incontestable: la política funciona en audiencia. Los resultados parecen avalar el giro. La 1 está firmando sus mejores datos de audiencia en más de una década.

Tras haber dejado atrás a Telecinco, la cadena pública compite ahora directamente con Antena 3 por el liderazgo de la televisión española. Pero TVE no es la única que ha intensificado su apuesta por la política.

CUATRO TAMBIÉN TRIPLICA EL PESO DE LA POLÍTICA

Cuatro también ha triplicado el tiempo dedicado a este tipo de contenidos. Si antes la actualidad política se concentraba en Todo es mentira y En boca de todos, ahora el peso se ha disparado por varios factores: la ampliación de En boca de todos, la emisión diaria de Horizonte y el regreso de Noticias Cuatro.

La línea editorial de la cadena, percibida como más conservadora y sensacionalista tras el giro ideológico impulsado por Pier Silvio Berlusconi en España, ha provocado suspicacias desde el Gobierno. Sin embargo, la respuesta de la audiencia también ha sido positiva: Cuatro ha logrado superar durante tres meses consecutivos a su principal competidora directa, La Sexta, tradicionalmente identificada con la información política.

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Atresmedia, por su parte, mantiene su interés por la política en los informativos de Antena 3 y La Sexta, en programas satíricos como El Intermedio, en espacios de entretenimiento como El Hormiguero y formatos de actualidad como Espejo público, Al rojo vivo, Más vale tarde, La Sexta Xplica o La Sexta Columna.

EL INFORME

Estos movimientos de programación de La 1 y Cuatro no son casuales, sino parte de una tendencia más amplia que define el panorama televisivo actual. Así lo refleja el informe Los temas más tratados de la TV española 2025, elaborado por GECA a partir de los datos de Minutados GECA, una herramienta que analiza desde hace más de tres décadas el contenido emitido por las principales cadenas en abierto.

El sistema desglosa cada minuto de programación mediante segmentación temática —identificando los asuntos y personajes mencionados—, cronometraje preciso del tiempo dedicado a cada tema y vinculación con los datos de audiencia de Kantar Media para medir el interés que generan.

Dos Moncloa
El informe de GECA evidencia el peso de la política en televisión.

Según este estudio, el año televisivo de 2025 ha consolidado una tendencia clara: la hegemonía de la agenda política. La política nacional ha sido el eje gravitatorio de la pantalla, ocupando aproximadamente el 43 % del tiempo total de las líneas temáticas analizadas.

La televisión española vive así una auténtica ‘hiperpolitización’. Con un 43,18 % de presencia, la política genera más minutos que la cultura (5,33 %), el deporte (5,82 %) y la actualidad internacional (19,35 %) juntos. Los asuntos de sociedad mantienen cierta relevancia, con un 26,32 %, pero el contenido de ocio queda relegado a una presencia testimonial. La comparación es reveladora: por cada minuto dedicado a la cultura, la televisión española emitió ocho minutos de política.

LA GEOPOLÍTICA IRRUMPE EN LAS TELEVISIONES

El auge de la geopolítica también ha marcado la agenda informativa. Los conflictos internacionales y las relaciones con la Unión Europea han escalado posiciones entre los temas más tratados, impulsados por una audiencia cada vez más interesada en entender el contexto global. Figuras como Donald Trump o acontecimientos como la guerra en Gaza han tenido una presencia constante en pantalla.

Junto a estos asuntos han destacado también cuestiones de alto impacto social, como la gestión de la DANA o el problema de la vivienda, que se han consolidado entre las principales preocupaciones reflejadas en televisión. Sin embargo, el informe también detecta una brecha interesante entre los temas más hablados y los más vistos.

Aunque la política domina claramente en volumen de minutos, los sucesos de gran impacto, los eventos culturales o los acontecimientos deportivos suelen registrar una mayor audiencia media. En otras palabras: la política llena horas de programación, pero no siempre es lo que más engancha al espectador ocasional.

El público sigue premiando la excepcionalidad —grandes eventos, hitos culturales o historias humanas— frente a la recurrencia del debate político. En cuanto a los protagonistas televisivos del año, el ranking refleja con claridad esta centralidad de la política.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lidera la clasificación con el doble de presencia que cualquier otro líder político nacional. Le siguen el presidente de Estados Unidos, Donald Trump; el exministro de Transportes José Luis Ábalos, cuya exposición mediática está ligada a la actualidad judicial; y el expresidente de la Generalitat Valenciana Carlos Mazón, muy presente tras la gestión de la DANA.

Entre las figuras femeninas destaca la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, seguida de la vicepresidenta Yolanda Díaz. Y en medio de un ranking dominado por dirigentes políticos, solo una figura de la crónica social logra colarse con fuerza: la cantante Isabel Pantoja.

El contraste con la televisión de principios de siglo es evidente. Entonces, los grandes nombres de la pequeña pantalla procedían del universo del entretenimiento, los realities o el corazón. Hoy, los protagonistas son presidentes, ministros y líderes políticos.