El trabajo de minería de Cuca Gamarra, vicesecretaria de Regeneración Institucional del Partido Popular, para lijar la imagen de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno continua, esta ve ha tocado en el programa La mirada crítica de Telecinco. En una entrevista marcada por la urgencia económica y el complejo tablero internacional que ha dejado el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán.
Con estas circunstancias, la dirigente popular ha lanzado una ofensiva directa contra la gestión Sánchez, centrando sus críticas en lo que considera una inacción deliberada ante la crisis energética y de precios derivada del conflicto en Irán. Para Gamarra, la pasividad del Ejecutivo no es solo una cuestión de falta de agilidad administrativa, sino una estrategia consciente para aumentar los ingresos públicos a costa del esfuerzo ciudadano.
La portavoz popular ha sido tajante al señalar que la administración central se está beneficiando de la inflación y del encarecimiento de los combustibles. Según su análisis, el incremento en los precios de los suministros básicos se traduce automáticamente en una mayor recaudación fiscal vía impuestos indirectos, una situación que el Partido Popular describe como una forma de lucro estatal en medio de una emergencia social. En palabras de Gamarra, “mientras no toma medidas, lo que sí hace el Gobierno es hacer caja porque cuando el precio de la gasolina sube, la recaudación también sube”. Esta visión dibuja un escenario donde el Ejecutivo se encuentra cómodo en la espera, mientras las familias españolas ven cómo su poder adquisitivo se desploma día tras día.

EL PESO DE LA FISCALIDAD EN EL BOLSILLO CIUDADANO
La crítica del Partido Popular se sustenta en la comparativa de tiempos entre las necesidades de la calle y los ritmos de la Moncloa. Gamarra ha insistido en que la situación es ya insostenible para muchos hogares, especialmente por el coste de la movilidad y la energía. La dirigente ha lamentado que, a pesar de que “la gasolina está desde hace días por las nubes”, el gabinete de Sánchez parezca no tener prisa en articular un plan de choque efectivo. La frase que mejor resume esta desconexión, según la vicesecretaria, es que “los españoles no tienen tiempo, mientras el Gobierno dice que se toma su tiempo”, subrayando que “cada día que pasa, no solo pierden los españoles, sino que la caja de Sánchez también crece”.
Frente a este inmovilismo, el Partido Popular ha querido poner sobre la mesa el plan económico diseñado por Alberto Núñez Feijóo, que se presenta como la alternativa inmediata para aliviar la presión financiera sobre las familias. Entre las medidas propuestas destacan las bonificaciones del IRPF, la bajada del IVA a la electricidad y la eliminación del impuesto a la generación eléctrica. Los cálculos de los populares estiman que este paquete de ayudas permitiría un ahorro medio de unos 900 euros anuales por hogar. Gamarra defiende que esta reforma fiscal “incidiría de manera directa y rápida en el bolsillo de los españoles”, contraponiendo la «solvencia» de su programa frente a lo que califica como un «planteamiento meramente populista» por parte del presidente del Gobierno.

INCOHERENCIA INTERNACIONAL Y FALTA DE TRANSPARENCIA
El debate no se ha quedado en las fronteras nacionales, sino que ha saltado al ámbito de la defensa y la política exterior. Cuca Gamarra ha denunciado lo que considera una profunda incoherencia en el relato de Sánchez respecto al conflicto en Irán. Según la dirigente, el Gobierno mantiene un discurso público que no se corresponde con los movimientos reales de sus activos militares. Ha recordado que las bases de Rota y Morón mantienen su actividad habitual y que España ha desplegado la fragata Cristóbal Colón en una misión liderada por Francia. Este despliegue ha servido para que el PP exija explicaciones inmediatas, acusando al Ejecutivo de haber tomado esta decisión “sin pedir permiso en el Congreso de los Diputados, tal y como le exige la ley que tiene que hacerlo”.
Para la vicesecretaria de Regeneración Institucional, Sánchez está utilizando la política exterior como una herramienta de marketing político antes que como una cuestión de Estado. Ha llegado a afirmar que el presidente ve en la inestabilidad internacional “una oportunidad” para sacar “rédito personal desde el punto de vista político”, buscando, en sus palabras, “un beneficio propio de una guerra que no tiene beneficios para nadie”. En este sentido, ha hecho un llamamiento a la desescalada, pero recordando que la posición de nuestro país no puede ser errática. Gamarra sostiene que “España no puede ni debe ir por libre porque eso no es bueno para nuestros intereses”, abogando por que la nación permanezca “alineada con Europa” y sea firme en “el cumplimiento de nuestros compromisos”.

PUGNA POR LA ESTABILIDAD INSTITUCIONAL
Finalmente, la entrevista ha derivado hacia el panorama electoral y la gobernabilidad en las comunidades autónomas, donde el Partido Popular intenta marcar distancias tanto con la izquierda como con Vox. Gamarra ha reivindicado a su formación como la única garantía de gobiernos «fuertes y solventes», poniendo como ejemplo la situación en Castilla y León. Ha sido especialmente crítica con las formaciones que, a su juicio, solo buscan el bloqueo institucional y el ruido mediático. “El Partido Popular se presenta para gobernar, no para hacer más ruido, ni para bloquear gobiernos ni para refrendar a Sánchez en Moncloa”, ha advertido con firmeza.
La dirigente no ha dejado pasar la oportunidad de reprochar a Vox su comportamiento en otras regiones, como Extremadura, donde, según ha denunciado, la formación de Abascal “ha votado con el Partido Socialista el bloqueo de un Gobierno de quien ganó las elecciones con un 43%”. Con este argumento, Gamarra trata de proyectar una imagen de centralidad y gestión frente a lo que considera una pinza de intereses electorales que termina por «dejar tirados a los ciudadanos». Para el PP, el objetivo final es demostrar que existe una alternativa capaz de gestionar la crisis económica y los desafíos internacionales sin caer en el oportunismo político ni en la parálisis administrativa que, según ellos, define la actual etapa de Pedro Sánchez en el poder.
