El veganismo lleva años ganando terreno en todo el mundo y cada vez son más las personas que se preguntan qué ocurre realmente en el cuerpo cuando la carne desaparece del plato. Para algunos es una decisión ligada a la ética o al medioambiente, para otros tiene más que ver con la salud, pero lo cierto es que el debate ya no es algo marginal, sino que hoy forma parte de conversaciones cotidianas sobre alimentación, bienestar y estilo de vida.
Lo interesante es que la ciencia también se ha puesto a estudiar este fenómeno, y varios trabajos recientes muestran que incluso periodos relativamente cortos sin carne pueden provocar cambios en el organismo. Algunos son bastante visibles, como la pérdida de peso o la mejora de ciertos indicadores cardiovasculares, mientras que otros ocurren de forma más silenciosa en el intestino o en el sistema inmunitario.
2El corazón también puede notar el cambio
Pero los posibles beneficios del veganismo no se quedan en el peso, ya que varias investigaciones han mostrado que las dietas basadas en plantas pueden ayudar a reducir la presión arterial, un factor clave cuando se habla de salud cardiovascular. Parte de ese efecto se relaciona con el mayor consumo de minerales presentes en muchos alimentos vegetales, como el potasio o el magnesio.
También hay estudios que apuntan a mejoras en el colesterol, pero en particular, el llamado colesterol LDL, conocido como “malo”, que suele disminuir cuando se reduce el consumo de productos animales y se priorizan los alimentos vegetales. Algunos trabajos incluso han observado que estos cambios pueden aparecer en pocas semanas, lo que ha despertado un gran interés entre los investigadores que estudian cómo el veganismo podría influir en el riesgo de enfermedades cardíacas.

