Llevar un estilo de vida saludable es lo que muchos expertos en salud recomiendan a sus pacientes: una dieta adecuada, actividad física regular y tomárselo con calma, son algunas de las reglas. Sin embargo, los frutos secos son un factor que muy pocos toman en consideración, sin saber que aportan múltiples beneficios al organismo si se incluyen de forma correcta.
Esto quiere decir que su manipulación y consumo adecuado, es clave para aprovechar al máximo todas sus ventajas. Por ejemplo, «las almendras no sirven de mucho si las consumes sin la piel», ha revelado recientemente el Dr. Frank Hu, Jefe del Departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard.
CADA FRUTO SECO CUMPLE SU FUNCIÓN NUTRICIONAL
Iniciamos con las almendras, la estrella de los frutos secos que necesitas en tu dieta. Son ricas en nutrientes como la vitamina E y del grupo B, magnesio, calcio, hierro, zinc y fibra. Además, contribuyen a reducir el colesterol LDL («malo»), favorecen la digestión y fortalecen los huesos. Sin embargo, su alto contenido calórico puede llevar a un aumento de peso descontrolado si no se cuida el balance calórico.
Esto quiere decir que unos 30 g de almendras o un puñado de entre 20 y 25 unidades es la dosis diaria recomendada para aprovechar de forma correcta sus beneficios. Pero, es importante matizar que si el sabor de las almendras es amargo, lo más recomendable es no consumirlas. Esto se debe a la presencia de la amigdalina, una toxina que libera cianuro al ser ingerida, recuerda que las almendras son dulces con piel, no amargas.
FRUTOS SECOS RICOS EN PROTEÍNA QUE NECESITAS EN TU DIETA
Los pistachos aportan 25 g de proteína por cada 100 g. Ideales para mejorar la vista y aumentar la masa muscular porque son ricos en vitamina E y B. Además, son ricos en hierro, y el pistacho es perfecto en sus diversas presentaciones. Ya sea natural, o en crema, este fruto seco tiene muchas formas de incorporarlo a tu dieta sin complicarte la rutina. Incluso, puedes triturarlo con un poco de aceite de coco para hacer una crema para untar que puedes disfrutar con tostadas o en postres.
Por su parte, las nueces de Brasil son muy conocidas en el mundo de la nutrición por ser altas en proteína, magnesio, zinc y selenio, vitales para mejorar el sistema inmunológico y la salud en general. Con tan solo dos de estas nueces, podrás aportarle a tu organismo una alta cantidad de todos sus nutrientes. Además, es rica en vitamina B1, clave para el buen funcionamiento del cerebro, mantener un sistema nervioso saludable.
LOS FRUTOS SECOS DEBEN CONSUMIRSE CON CUIDADO, SI NO PUEDEN ENGORDAR
Los anacardos son ricos en proteínas, 22 g por cada 100 g de este fruto seco, por lo que su contenido total es alto y debes saber distribuir las porciones de forma tal, que no termines comiendo todos los anacardos de una sola vez, ojo con esto porque aquí ya no sería beneficioso, recuerda que todo en exceso puede ser malo para la salud, así que mucha prudencia.
Por su parte, el cacahuete tostado es uno de los frutos secos más recomendados para la dieta. Sin embargo, se recomienda consumir aquellos libres de sal, en especial en los casos, en los que el control del sodio en la dieta es un tema delicado para la salud del paciente, por lo que una persona con hipertensión podría fácilmente consumir esta alternativa, ya que mejora la regulación del colesterol malo y promueve la salud cardiovascular.
Aparte de los frutos secos, existen alimentos que son necesarios incluir en la dieta para llevar un estilo de vida saludable. El consumo de salmón, huevos, carne, pollo, legumbres, y frutas, es clave para mejorar la salud. Del mismo modo, se recomienda una rutina de ejercicios para complementar los hábitos saludables que generan bienestar. Con todas estas recomendaciones y los beneficios de los frutos secos, ya tienes suficiente para realizar un cambio real en tu dieta y sin riesgo de efectos adversos.

