Las noticias se van sucediendo en torno a una futura y posible compra de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) por parte de Indra, el gigante español del sector de defensa. Una compra que hace unos meses tenía la alfombra roja por parte del Gobierno que preside Pedro Sánchez, pero que estas últimas semanas se ha retirado. Desde las filas del Ejecutivo no ven tan clara dicha operación, con una Margarita Robles enfrentada desde hace tiempo al CEO de Indra, José Vicente de los Mozos.
Y es que los supuestos problemas legales que una operación de este calibre puede suponer son considerables. Por ejemplo, que el presidente de EM&E, Ángel Escribano, sea beneficiario de la operación al ser uno de los fundadores y accionistas mayoritarios de la compañía junto a su hermano. Por otro lado, también pesan los problemas de una supuesta concertación corporativa que el Gobierno, como máximo accionista a través de la SEPI, habría ignorado hasta el momento.
Como ya contamos en este medio hace unas semanas, los primeros indicios de esta operación se remontan a junio de 2022. En la junta de accionistas de Indra, los tres principales accionistas —SEPI (con el 28% del capital), SAPA y Amber Capital— actuaron de forma coordinada para destituir a cuatro consejeros independientes. La maniobra, un golpe de mano sin precedentes, eliminó de un plumazo cualquier contrapeso en el consejo de administración, allanando el camino para futuras decisiones unilaterales.

MALAS RELACIONES COMO PUNTO CLAVE
Uno de los puntos clave de esta problemática, según fuentes militares consultadas por MONCLOA.COM, es la citada mala relación entre la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el CEO de Indra, José Vicente de los Mozos. Este último mantiene una relación bastante fluida con Manuel de la Rocha, secretario general del Departamento de Asuntos Económicos y G20 en el Gabinete de la Presidencia, quien también ha tenido bastantes roces con la titular de Defensa.
En este asunto, y según relató la semana pasada El Confidencial, ambos habrían mantenido una reunión secreta en La Moncloa con el objetivo de desbloquear la situación. De momento desconocemos los avances, pero está claro que Escribano está cada vez más en el punto de mira del Gobierno. Ayer mismo, De los Mozos comentó públicamente que la mejor salida para el asunto, y para hacer posible la tan deseada operación por parte de Sánchez, sería la salida de Ángel Escribano de el consejo de Indra.
Un movimiento del que se habló en la reunión secreta, pero sobre el cual el CEO de Indra indicó que esa «cuestión tan delicada correspondía a la SEPI como primer accionista«, según explica El Confidencial. Cabe recordar que el Gobierno de España es el máximo accionista con un 28% del accionariado de la multinacional. En referencia a esto, De los Mozos es el ejecutivo designado por el consejo de administración de Indra para analizar las diferentes opciones para la integración de EM&E.
Todo esto ocurre con las relaciones entre Robles y De los Mozos en un mal momento, debido a que la ministra fue la primera en oponerse a esta operación por los problemas legales que puede acarrear al propio Ministerio de Defensa. Robles ve en esta fusión una pérdida de competencia y calidad entre las empresas españolas del sector, algo bastante grave para el contexto geopolítico actual, en el que España, al igual que el resto de sus socios europeos, vive un momento de rearme. La pérdida de competencia es un mal que Robles no quiere enfrentar desde su ministerio.
Además, a esta situación hay que sumar los problemas de la corporación Tess Defense, liderada por Indra, cuyo principal cometido era fabricar los 8×8 Dragón. El proyecto ha sufrido múltiples retrasos y contratiempos por los que las empresas de Tess Defense han sido sancionadas económicamente y puestas en el disparadero por parte de Defensa. Algo que no ha gustado a De los Mozos, quien ve a Robles como la principal causante de estas medidas.

2.000 MILLONES DE EUROS PARA LOS ESCRIBANO
El enroque de Ángel Escribano para no salir de su puesto tiene un claro tinte económico. En un momento en el que el sector vive un auge tremendo en nuestro país, está claro que la familia Escribano no va a dejar pasar la opción de embolsarse cerca de 2.000 millones de euros debido a la citada y polémica operación. Esta suma, según relata el propio Confidencial, se recibiría a través de acciones de Indra, dinero en efectivo o una combinación de ambas.
Todo esto resulta curioso porque, en un principio, fue el Ejecutivo central el impulsor de este movimiento. Pero tras el choque de trenes entre el CEO de la compañía y Robles, se sumaron las denuncias ante la CNMV de algunos accionistas minoritarios que alertaban sobre el conflicto de intereses. El Gobierno no quiere líos mientras Indra pierde valor en bolsa por la incertidumbre; la semana que viene sabremos más.
