Air Europa, compañía de Globalia, facturó 4.110.500 euros por operar 12 vuelos entre España, China, Palma de Mallorca y Tenerife para distribuir las mascarillas que compró Soluciones de Gestión, empresa que obtuvo un contrato por 53 millones de euros del MITMA de José Luis Ábalos.
Así consta en un documento elaborado por la propia Globalia a requerimiento del Tribunal Supremo y entregado al mismo el 17 de marzo de 2026. La empresa respondía así a la orden del Supremo para que aportase «las contrataciones de Soluciones de Gestión (SDG) con cualquier compañía de su grupo para el porte de mercancía desde la República Popular China.
Air Europa realizó el primer vuelo el 27 de marzo de 2020, desde la ciudad china de Shenzhen a Madrid. Fueron un total de seis vuelos en esta rutas hasta el 26 de abril de 2020. Los tres primeros costaron 224.000 € y los tres últimos, 295.000 €. El séptimo vuelo fue de Madrid a Tenerife, ida y vuelta para llevar las mascarillas compradas por el gobierno canario de Ángel Víctor Torres. El siguiente vuelo, que costó 37.500 euros, fue a Palma de Mallorca por el mismo asunto, llevar mascarillas al gobierno de Francina Armengol. Los tres siguientes vuelos fueron por el precio de 295.000€ desde la misma ciudad china a Madrid.
Globalia también aportó al Supremo que «en el desarrollo de la actividad de intermediación en el sector aéreo, propio de la sociedad Globalia Broker Services SA (Globalia Broker), ésta firmó un contrato de transporte aéreo charter con avión B747 (carguero), siendo el fletador de dicho contrato SDG». En este caso, el vuelo desde el aeropuerto chino de Cantón a Madrid facturó a Globalia 1.200.000 dólares estadounidenses, que al cambio fueron 1.103.000 euros. En este caso fue un contrato de mediación, pero está incluido en el cálculo de esta información como vuelo y comisión cobrada.
Además, Air Europa, explica Globalia, compró 1.280.000 mascarillas a 1,85€. En total fueron 2.368.000 euros lo que pagaron por ellas.
Respecto a la pregunta que hacía el Supremo respecto a su tarifa oficial y «el coste intermediación o bróker». La respuesta de Globalia fue que «ni en los vuelos chárter ni en los casos que intermedió Globalia Broker existía una tarifa oficial, las negociaciones de los vuelos se realizaron en función de la oferta y la demanda caso a caso».
Hay que recordar que en este mismo escrito el Grupo Globalia recuerda que el gobierno de Venezuela todavía mantiene una deuda con ellos por 205 millones de dólares. Así lo refleja en las respuestas que ha enviado al Tribunal Supremo a un requerimiento efectuado por el Alto Tribunal el pasado 10 de marzo. También reconoce, aunque no explícitamente, la intervención de Aldama en el rescate de Air Europa por 475 millones de euros que otorgó la SEPI a la aerolínea. La compañía lo denomina «asistencia a la Secretaría General de Globalia y Air Europa en la implementación de instrumentos financieros para solventar la crisis provocada por las medidas adoptadas ante el Covid-19.
Globalia responde así a la petición del Supremo de que «facilite información detallada de los trabajos prestados por D. Víctor Gonzalo de Aldama Delgado y por la sociedad MTM180 Cpital S.L.U. para el grupo empresarial de conformidad con los contratos firmados el 17/09/2020 y el 1/11/2019».
El grupo empresarial ha respondido que «el contrato firmado el 17 de septiembre de 2019 (que no 2020 como indica el requerimiento en este punto) (…) es un contrato de mediación y gestión que tenía por objeto repatriar el dinero que Air Europa tenia y tiene retenido en Venezuela desde el año 2013».
La compañía explica que el pago de «cualquier cantidad en relación con el citado contrato estaba supeditado al éxito de su mediación y gestión, tal y como se indica en el contrato, y dado que no se cumplió con el objetivo del contrato, es decir, no se cobró de la cantidad adeudada por el Estado venezolano, no se retribuyó cantidad alguna al Sr. Aldama y por tanto no existen facturas emitidas en relación con el citado contrato».
Sobre este aspecto explica más abajo Globalia que «Air Europa mantiene derechos de crédito frente al Estado venezolano por importe de unos 205 millones de dólares estadounidenses» y añade que «esta deuda se originó como consecuencia de repatriar los fondos generados, por la venta de billetes de avión en bolivares desde el año 2013, debido a las severas restricciones impuestas por los organismos de control bancario en Venezuela» y «a pesar de las gestiones realizadas por dicha cantidad no ha podido ser cobrada por Air Europa y se mantiene por tanto el crédito frente a Venezuela».
EL RESCATE DE AIR EUROPA
Luego, por otra parte, explican que el contrato firmado el 1 de noviembre de 2019 «era un contrato de consultoría y asesoramiento a cualquiera de las sociedades del Grupo Globalia» y pasan a reseñar una serie de tareas desarrolladas por Aldama.
Entre esas tareas no menciona claramente el rescate de Air Europa o la intermediación frente al gobierno español para conseguir que la compañía se incluyera en los beneficiados por esos rescates a empresas españolas. Es decir, no hay un epígrafe como tal que sea «intermediación para el rescate de Globalia».
Sin embargo, sí nombra la «asistencia a la Secretaría General de Globalia y Air Europa en la implementación de instrumentos financieros para solventar la crisis provocada por las medidas adoptadas ante el Covid-19». Es decir, el rescate de Air Europa de 475 millones de euros por parte de la SEPI en noviembre de 2020. Pero la respuesta de Globalia no detalla la comisión o prima de éxito cobrada por Aldama ni ofrece una copia de los contratos al juez instructor del Supremo.
Sí habla el informe de «mediación en los contratos de vuelos charter con tripulación suscritos con Soluciones de Gestión», que son los famosos vuelos desde China para traer las mascarillas, lo que dio origen al Caso Koldo de corrupción.
En la exposición razonada enviada por la Audiencia Nacional en octubre de 2024 para la imputación de Ábalos ante el Supremo el juez Ismael Moreno dedicaba hasta 7 folios al rescate de Air Europa, apoyado en el escrito de la Fiscalía Anticorrupción, que el juez asumía en su totalidad en su auto. Sin embargo, el Supremo descartó investigar el rescate de Air Europa, entonces.
