Antaño cercano a sectores conservadores y cultivando relaciones con periodistas afines como Federico Jiménez Losantos, Felipe de Borbón ha provocado esta semana un intenso debate con sus recientes declaraciones sobre la colonización de América. Durante la visita a la exposición La mitad del Mundo.
La Mujer en el México indígena en el Museo Arqueológico Nacional, acompañado por el embajador mexicano Quirino Ordaz, el Rey reconoció que hubo «mucho abuso» durante la colonización, pese a las Leyes de Indias adoptadas por los Reyes Católicos, y admitió que aquellos comportamientos, vistos desde los valores actuales, no son «como para sentirse orgullosos».
Se trata de la primera vez que Felipe de Borbón se pronuncia sobre la cuestión, pese a los reiterados llamamientos del entonces presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, para que hubiera una disculpa pública por parte de la Corona ante los «agravios» cometidos, cuando murió el 90 % de la población originaria.
La falta de respuesta a la carta remitida en marzo de 2019 fue la razón esgrimida por la actual presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, para no invitar al Rey a su toma de posesión en octubre de 2024. «Hay cosas que cuando se estudian y se miran con nuestro criterio de hoy en día, con nuestros valores, pues obviamente no pueden hacernos sentirnos orgullosos, pero hay que conocerlos», dijo el monarca, según las imágenes difundidas por Zarzuela en redes sociales.
El objetivo de Felipe de Borbón, más allá de esta declaración, apunta a revitalizar la Cumbre Iberoamericana, ese punto de encuentro de los jefes de Estado de uno y otro lado del Atlántico. Sin embargo, su gesto no ha calmado a sus aliados de la derecha, que lo acusan de guiños centristas y de debilitar la versión heroica de la historia española.
Federico Jiménez Losantos, histórico azote de la izquierda española y cómplice con el jefe de Estado tras haber protagonizado varias polémicas con su padre, lanzó una defensa contundente de la herencia hispánica en América. «España exportó la civilización occidental a América, la más avanzada de su tiempo, a un continente sumido en el caos y la violencia tribal», señaló.
Según él, lo que realmente imperaba en la América precolombina era «una barbarie caracterizada por los sacrificios humanos masivos», lo cual para él justifica la violenta conquista, y miles de indígenas se unieron a Hernán Cortés para liberarse del yugo tiránico de los aztecas en Tenochtitlán, demostrando que la conquista fue, en gran medida, un proceso de liberación, asegura.
El locutor no solo defendió la acción militar, sino que destacó el supuesto esfuerzo de España: «La gesta española no fue solo una hazaña militar, sino un esfuerzo sin precedentes en la historia de la humanidad. España, con una población humilde proveniente de Castilla y Aragón, se volcó en la creación de un nuevo mundo».

Jiménez Losantos no dudó en señalar a la dirección de la Casa del Rey, personificada en Camilo Villarino, como responsable de permitir «situaciones en las que la figura del monarca se ve comprometida o humillada».
El mensaje del turolense contrasta con las palabras del monarca, criticado también por Vox. El eurodiputado ultraderechista Hermann Tertsch expresó en redes sociales que su partido estaba «estupefacto» ante los comentarios del monarca: «Francamente, somos muchos los que no entendemos su formal y casi habitual adhesión a las tesis de quienes solo buscan daño y desprecio para la historia de España y el presente de los españoles».
Tertsch recordó que, según Vox, el «mucho abuso» al que hace referencia Felipe de Borbón debería dirigirse al Gobierno de Pedro Sánchez: «‘Mucho abuso’ hay ahora por parte de un gobierno criminal que saquea a los españoles, roba sin pausa y además acosa, margina y agrede constantemente la institución de su Majestad», señaló.
Además, defendió la colonización española como «un milagro civilizatorio lleno de generosidad, piedad, ingenio y servicio a los españoles, indígenas y mestizos, y entrega a la Corona de España».
La portavoz parlamentaria de Vox, Pepa Millán, evitó entrar en polémicas directas y se limitó a destacar que «la empresa española en América Latina fue la mayor obra evangelizadora y civilizadora de la historia universal», subrayando que la Corona respetó «los derechos y la dignidad de todos los súbditos».
PODEMOS NO APLAUDE AL JEFE DE ESTADO
Desde la izquierda, Podemos también mantiene su postura crítica. Ione Belarra, secretaria general de la formación y diputada del Grupo Mixto en el Congreso, calificó las palabras del Rey Felipe de Borbón como «claramente insuficientes» y señaló que la monarquía está «muy nerviosa» por la situación que, a su juicio, vive España.
La formación morada es la única que se mantiene firme en criticar al jefe del Estado en este asunto, recordando la enorme magnitud de los abusos cometidos durante la colonización y su impacto sobre los pueblos originarios.
Desde el PSOE, Patxi López calificó las palabras de Felipe de Borbón como «muy razonables», mientras que Alberto Núñez Feijóo pidió contextualizarlas: «Hay que verlo en todo lo que ha dicho, no solamente en una parte de lo que ha dicho, sino en el contexto de todo lo que ha venido a decir». Feijóo consideró un «disparate» examinar en el siglo XXI las acciones del siglo XV.
