Las zoonosis forman parte de esas palabras que suenan lejanas hasta que uno se da cuenta de lo cerca que están en la vida diaria, y basta solo con convivir con animales, consumir ciertos alimentos o moverse en entornos naturales para que el tema deje de ser algo abstracto. Esto, en pocas palabras, son enfermedades que pasan de los animales a las personas, y aunque no siempre se ven, llevan años siendo una preocupación real para la salud pública en todo el mundo.
Las zoonosis no son algo nuevo, pero sí son cada vez más relevantes, pues algunos organismos como la Organización Mundial de la Salud llevan tiempo advirtiendo que muchas de las enfermedades infecciosas tienen origen animal. Algunas han evolucionado hasta afectar solo a humanos, mientras que otras siguen apareciendo en brotes o incluso en crisis globales, lo que deja claro que entenderlas ya no es opcional, sino necesario para protegerse mejor.
2Se requiere un enfoque integrado para prevenir las zoonosis
Hablar de zoonosis no es solo hablar de enfermedades, también es hablar de prevención, y ahí es donde entra un enfoque más completo, pues no basta con tratar a las personas cuando se enferman, la clave está en intervenir desde el origen, es decir, en los animales y en el entorno donde todo ocurre, lo que obliga a todos a pensar de forma más amplia.
Por eso ha ganado fuerza el modelo conocido como “One Health” o “Una sola salud”, que propone unir esfuerzos entre diferentes áreas. La idea es sencilla pero poderosa, y es que médicos, veterinarios y expertos en medio ambiente trabajen juntos. Cuando esa coordinación se logra, es mucho más fácil anticiparse a los brotes y reducir el impacto de las zoonosis antes de que se conviertan en un problema mayor.

