El colectivo de funcionarios Manos Limpias ha presentado una denuncia contra «el Coronel Jefe del Grupo 45 de las Fuerzas Aéreas españolas del Ejército del Aire y del Espacio, en 12 de junio de 2023, (…) con sede entonces en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz de Madrid, como responsable directo de la tripulación de la aeronave Dassault Falcon 900, con matrícula T.18-3, del vuelo entre Santo Domingo (República Dominicana) y Cúcuta (Colombia) y regreso a Santo Domingo, del día 12 de junio de 2023».
Acusan al coronel de los presuntos delitos de malversación y contra la seguridad de los trabajadores. En la actualidad, el coronel es general de brigada y está destinado en el MAPER, Cuartel General del Aire y del Espacio.
Manos Limpias basa su denuncia en la publicación en un periódico digital de que «El falcón del Gobierno voló tras la frontera con Venezuela con el localizador apagado para no dejar rastro. La noticia recoge que la aeronave Dassault Falcon 900 «voló entre Santo Domingo (República Dominicana) – Cúcuta (Colombia) y regresó a Santo Domingo, el día 12 de junio de 2023, con el localizador ADS-B apagado».
Manos Limpias explica en su denuncia que «por información recibida de controladores aéreos y de pilotos, tanto militares como de vuelos comerciales, así como en fuentes abiertas, hemos podido conocer que el localizador que llevan las aeronaves, también llamado ADS-B, es una tecnología de vigilancia aérea donde el avión determina su posición precisa mediante satélites (GPS) y la transmite automáticamente cada segundo a estaciones terrestres y a otros aviones. Mejora la seguridad y eficiencia al ofrecer a los pilotos y controladores una imagen en tiempo real del tráfico, altitud y velocidad», lo que vulgarmente se conoce como transpondedor.
Y añaden que «el sistema ADS-B (Automatic Dependent Surveillance-Broadcast) debe estar siempre en modo transmisión (ADS-B Out) por razones fundamentales de seguridad, eficiencia y cumplimiento normativo, ya que permite que la aeronave envíe automáticamente y de manera continua su posición, altitud, velocidad e identificación a los controladores de tráfico aéreo (ATC) y a otras aeronaves cercanas».
NORMAS DE SEGURIDAD PARA EL FALCON
En relación con la «Obligatoriedad Normativa, según la FAA (14 CFR 91.225 y 91.227), las aeronaves equipadas con ADS-B deben operar este equipo en modo de transmisión en todo momento durante el vuelo, a menos que el ATC, que es el servicio encargado de dirigir el movimiento de aeronaves en tierra y aire para prevenir colisiones, así como mantener el orden y agilizar el tráfico, autorice lo contrario», sigue la denuncia.
Los denunciantes creen que el apagado de este sistema se tradujo en «riesgo real por colisión para la tripulación del Falcón y de las aeronaves que volaron próximas». El departamento de Investigación de Manos Limpias amplió la información periodística descubriendo que técnicamente ese vuelo no existió, pero sí en cambio «un documento oficial de la empresa de servicios para aerolíneas, Servair, que atiende en los aeropuertos a los aviones de 120 compañías aéreas, entre otros los de la Fuerza Aérea española. Esta empresa, fundada por Air France en 1971, opera hasta en 28 aeropuertos, entre ellos los de República Dominicana. Servair recoge la ida de los vuelos ya citados, concretamente entre Santo Domingo-Cúcuta, del 12 de marzo de 2023″.
La denuncia sigue diciendo que «ara entender la importancia de los hechos denunciados debemos poner en contexto este vuelo a Cúcuta desde el aeropuerto de Santo Domingo. Y es que el Falcon T.18-3 era la aeronave de reserva del Airbus A310 con matrícula T.22-2 del 45 Grupo de la Fuerza Aérea española que iba a trasladar a SM la Reina, desde Madrid a Cartagena de Indias y Cali, para conocer de primera mano los proyectos que la AECID, Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, tenía implantados y estaba desarrollando en estas dos ciudades colombianas.
Ese avión, según Manos Limpias, era el avión de reserva de la delegación encabezada por la Reina Sofía en un viaje organizado por la AECID a Cartagena de Indias y Cali entre el 12 y 15 de junio de 2023. La reina iba acompañada de la secretaria de Estado de Exteriores, Pilar Cancela.
La cuestión es que «en todos los vuelos oficiales la Fuerza Aérea tiene previsto que acompañe a las delegaciones oficiales una aeronave de reserva, en este caso era el Falcon con matrícula T.18-3. Se da la circunstancia que, normalmente, ambas aeronaves, titular y reserva, despegan en intervalos de pocos minutos. Lo que es del todo lógico por si hubiera alguna contingencia técnica en el avión principal en cualquiera de las escalas del trayecto. En este caso el Falcon, de manera sorprendente y con un objeto desconocido, había partido el día anterior, 11 de junio, sobre las 10 de la mañana, desde la Base de Torrejón de Ardoz, siendo su primer destino el aeropuerto de Santo Domingo, donde tras escala en Terranova llegó sobre las 21 horas de ese día, un día antes que el Airbus».
Esto significa que «mientras que ese mismo día 12 de junio el Airbus oficial de SM la reina iba desde Madrid a Santo Domingo, el Falcon lo hacía entre Santo Domingo y Cúcuta, siendo gobernado por la segunda tripulación».
«Señoría, algo extraño hay en ese viaje a Cúcuta en la frontera venezolana que se debería investigar en profundidad. Se ha tratado de que pase desapercibido y de que no haya existido. Esto lo podemos entender dadas las estrechas vinculaciones, aunque disimuladas, de los gobiernos de Sánchez y Maduro, -ahora Delcy-, con escándalos que los dos gobiernos quieren tapar pero que más pronto que tarde han de explotar. El caso de la aerolínea Plus Ultra, la financiación del PSOE y de la Internacional Socialista o de PDVSA, el caso de Arcelormittal, (…)», añade Manos Limpias.
El denunciante cree que de esta manera «se está ocultando a los ciudadanos muchos vuelos, entre otros destinos a República Dominicana. Es público y notorio que, desde presidencia del gobierno y del Ministerio de Defensa, se sustrae a los ciudadanos el derecho a ser informados sobre los vuelos de la Fuerza Aérea española, que realiza con inusitada frecuencia, a determinados lugares en África y el Caribe y que tienen coincidencia temporal con viajes de negocios particulares de la mujer del presidente del Gobierno. Es lógica la duda que tiene la ciudadanía sobre esta persona, más aún cuando sabemos que no ha entregado su pasaporte, como tampoco lo ha hecho su asistente personal, tras serles requerido varias veces a ambas por el Juzgado de Instrucción 41 de Madrid».
Los presuntos ilícitos penales denunciados son «un delito de malversación de caudales públicos y un delito contra la seguridad de los trabajadores». Por eso, el colectivo de funcionarios pide que declaren los tripulantes del vuelo de reserva del Falcon, el coronel encargado de todos los vuelos oficiales y que «se aporten todos los documentos de vuelo a República Dominicana, que han de incluir la tripulación y el pasaje, desde el 21 de mayo de 2019».
