La mayoría de los infartos ocurren mientras duermes: la señal que tu cuerpo grita y que no debes ignorar si vives solo

. Creemos que un infarto nos despertará con un dolor insoportable, pero la realidad médica es mucho más insidiosa. Existe una señal fisiológica específica —un cambio en el ritmo del cuerpo que ocurre en las fases del sueño— que tu organismo 'grita' mucho antes de que el pecho se oprima. Ignorarla pensando que es simple cansancio o una mala digestión es el error que cuesta vidas cada noche.

El miedo de sufrir un infarto estando solo en casa o en la vía pública es algo más común de lo que imaginas, y sucede con mucha frecuencia. Personas que se fueron a dormir y nunca se levantaron, o que de camino a la oficina perdieron el conocimiento en plena calle. Frente a este riesgo, los expertos de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) han sido muy claros: no hay tiempo, no tienes minutos… solo 10 segundos para salvar tu vida.

Ese momento que muchos pacientes han compartido y que los cardiólogos advierten: un dolor agudo que oprime el pecho y que hace que el sudor frío recorra la nuca hasta perder el conocimiento. Esto se traduce en una mortal cuenta atrás que cobra millones de vidas en todo el mundo, y sucede precisamente por no reconocer a tiempo los síntomas silenciosos que anuncian un infarto y que no se deben ignorar nunca.

LOS SÍNTOMAS DE UN INFARTO QUE VARÍAN SEGÚN EL ORGANISMO

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Por su parte, los síntomas que pueden indicar un posible infarto no siempre aparecen a la vez ni siguen el mismo patrón en todas las personas. Por eso, es clave saber escuchar las señales que tu cuerpo envía y así lograr una atención médica oportuna. Sin embargo, esta lista generalizada contiene algunas de las alertas que no debes ignorar:

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  • Dolor, presión u opresión en el pecho (puede ser leve o intenso)
  • Sensación de peso en el centro del pecho
  • Dolor que se irradia al brazo izquierdo, derecho, espalda, cuello, mandíbula o estómago
  • Falta de aire, incluso en reposo
  • Sudor frío repentino
  • Náuseas o vómitos
  • Mareo, aturdimiento o sensación de desmayo
  • Debilidad o fatiga intensa e inusual
  • Palpitaciones o latidos irregulares
  • Ansiedad repentina o sensación de peligro inminente
  • Palidez
  • Malestar general difícil de describir
  • Dolor abdominal alto o sensación de indigestión
  • Dolor de cabeza repentino (menos frecuente)

Si tú o alguna persona cercana presentan uno o más de estos síntomas en un mismo día, es importante no dejarlo pasar. En su lugar, se recomienda acudir al centro hospitalario más cercano para que sea evaluado por profesionales en salud, ya que estos síntomas no vienen de la nada; la rutina y la dieta influyen mucho. Por tanto, las personas con obesidad o enfermedades crónicas como la diabetes son más vulnerables a sufrir un infarto de miocardio.

QUÉ HACER SI ESTÁS SOLO Y PRESENTAS SÍNTOMAS DE INFARTO

Con todos los síntomas que pueden ayudar a detectar un infarto, la Sociedad Española de Cardiología (SEC) no vende humo. En su lugar, es muy clara y no promociona actividades de riesgo que restan tiempo, como el bulo de «toser fuerte» para activar el corazón. Si bien es cierto que es una técnica para mejorar la salud, en contextos médicos muy específicos, no significa que sirva para prevenir infartos, ya que al toser lo único que haces es activar tu nervio vago.

Por ello, la SEC ha compartido el protocolo de los 10 segundos y advierte que los síntomas son fundamentales. Por ejemplo, dolor opresivo en el pecho que se irradia hacia el brazo izquierdo o la mandíbula; son algunas de las señales antes de perder el conocimiento. Por su parte, la SEC explica que no se debe esperar a que pase, por lo que recomienda sentarse o tumbarse inmediatamente para evitar traumatismos por caídas si te desmayas.

Si tienes el móvil cerca, en el país funciona el «código infarto», que genera una alerta que moviliza una UVI móvil al instante. Solo debes llamar al 112 de inmediato; si estás solo en casa, deja la puerta abierta para que los servicios de emergencia no pierdan tiempo derribándola. Así puedes mantenerte a salvo mientras llega la asistencia; recuerda que llevar un estilo de vida saludable es clave para evitar estos eventos desafortunados.