Harlan Coben se ha convertido en uno de esos nombres que casi garantizan engancharse a una serie desde el primer episodio, y buena parte de esa culpa la tiene su alianza con Netflix, de la que han salido varias adaptaciones que han ido encontrando su hueco entre los fans del thriller. El autor ha sabido trasladar sus historias llenas de giros y secretos al formato televisivo con bastante acierto, aunque no todas han tenido el mismo recorrido ni el mismo reconocimiento con el paso del tiempo.
Sin embargo, hay una adaptación de Harlan Coben que logró algo poco habitual, colarse entre las mejor valoradas de la plataforma y hacerlo sin demasiado ruido, casi como si hubiera pasado de puntillas por el catálogo. Se trata de ‘El inocente’, una miniserie española que, pese a su éxito inicial, terminó quedando en segundo plano, algo sorprendente teniendo en cuenta lo que ofrece desde el primer capítulo.
1Harlan Coben con una historia que atrapa desde lo cotidiano
Harlan Coben construye en ‘El inocente’ una historia que arranca de forma sencilla pero que poco a poco se va enredando hasta volverse completamente impredecible. Todo comienza con Mateo, un hombre marcado por un error del pasado que cambia su vida para siempre y que, años después, intenta rehacerla cuando parece que todo empieza a encajar.
Pero esa aparente calma dura poco, porque el pasado vuelve de golpe y lo hace de la peor manera posible, con una desaparición, mensajes inquietantes y la sensación constante de que nada es lo que parece. Es ahí donde la serie empieza a jugar con el espectador, llevándolo de una sospecha a otra sin darle demasiado respiro.
