Harvard revela por qué este error común con la avena de supermercado sabotea tu digestión

La avena, que lejos de ser un alimento que engorda, es una excelente aliada para la quema de grasa, gracias a su alto contenido de fibra. Sin embargo, un reciente análisis de expertos en nutrición de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard ha revelado cuándo este superalimento se convierte en un enemigo para tu sistema digestivo. Resulta que no se trata del cereal como tal, sino del procesamiento que reciben aquellas alternativas que ves en el supermercado.

Mientras que muchos creen que el plato de avena protege su salud cardiovascular en cada cucharada, existen componentes ocultos en la etiqueta en aquellas versiones instantáneas que elevan el azúcar en sangre y causan síntomas de pesadez abdominal. Por eso, es importante entender la diferencia entre la avena que sana y la avena que Harvard advierte desde su estudio.

LA AVENA SE VUELVE TU ENEMIGA SI DESCUIDAS ESTE DATO DE HARVARD

La avena es uno de los alimentos más ricos en fibra que puedan existir; sin embargo, si no se cuidan sus porciones, en vez de favorecer, puede hacer que aumentes de peso. Por su parte, debes evitar las avenas procesadas, como lo son las instantáneas con sabor, ya que contienen azúcares y saborizantes añadidos; por lo que no es la mejor alternativa. Incluso Harvard destaca en su estudio que existe una confusión abismal entre la avena de grano entero y la avena precocida.

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Y es que para que puedas comprar en el supermercado esa avena que en el empaque dice «lista en 1 minuto», es sometida a un proceso de refinamiento que elimina gran parte de su estructura natural. Es decir, pierde los beneficios que tu organismo necesita y el resultado es un desayuno aparentemente saludable, pero que se comporta en sangre como si fuera azúcar blanco. Por eso, si quieres bajar de peso, olvídate de estas versiones que solo sabotean tu dieta .

HARVARD ADVIERTE EL ANTINUTRIENTE QUE SABOTEA TU DIETA: EL ÁCIDO FÍTICO

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La idea aquí es que sepas comer la avena, no es cualquier cereal que añadas a tu yogur y ya. Incluso, sin importar que compres la avena más premium y artesanal del país, no te podrás librar de su enemigo oculto: el ácido fítico. Los expertos en nutrición de Harvard explican que este compuesto bloquea la absorción de minerales esenciales como el hierro, el zinc y el calcio.

El truco es no dejar de comerla, sino dejar de consumirla cruda. En su lugar, se aconseja realizar el proceso de activación o remojo previo, de lo contrario estarías comiendo un bloqueador nutricional que provoca esos gases luego de desayunar o cenar. Además, comerla cruda irrita las paredes del intestino y causa sensación de hinchazón. Si quieres aprovechar este superalimento al máximo, no olvides estas recomendaciones de Harvard.

HARVARD DEMONTA EL ENGAÑO DE LA AVENA «SABOR A FRUTA»

Otro de los errores que Harvard revela en su más reciente análisis, es que muchas personas caen en la trampa comercial de las versiones de supermercado que ofrecen sabores como: canela, frutos rojos o manzana. No obstante, esa etiqueta de «bienestar», esconde edulcorantes y emulsionantes artificiales que alteran tu microbiota intestinal. Tu microbiota intestinal es el conjunto de bacterias buenas de tu cuerpo y es la responsable de muchas funciones en el organismo.

Las recomendaciones de Harvard para aprovechar todas las ventajas de la avena son claras. Solo necesitas considerar lo siguiente para no sabotear tu digestión:

  • Compra el grano más crudo y menos procesado que encuentres.
  • Remoja en agua entre 8 y 12 horas (o simplemente déjala remojar toda la noche en la nevera).
  • Agrega unas gotas de limón o vinagre de manzana al agua de remoja, este ácido acelera la descomposición del ácido fítico.
  • Tira el agua de remojo.
  • Enjuágala bien antes de cocinarla o comerla cruda.

Otra de las recomendaciones de Harvard para conseguir avena de verdad en el supermercado es que tenga un solo ingrediente y que diga «avena integral» o «copo de avena integral». Asimismo, los expertos aconsejan que si ves azúcar, aromas o nombres químicos, la dejes en el estante y sigas mirando más opciones; esa alternativa es solo un ultraprocesado disfrazado de salud y economía.

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