Bangkok no deja de crecer hacia arriba, y es que solo basta con mirar su skyline para entender que la ciudad ya no se vive solo a ras de suelo. La capital de Tailandia se ha convertido en uno de esos destinos donde subir a una azotea no es un plan más, sino casi una obligación, una forma distinta de entender su ritmo, su caos y su belleza, sobre todo cuando cae el sol y todo empieza a iluminarse.
Bangkok también ha sabido transformar esa verticalidad en experiencia, porque no se trata solo de rascacielos, sino de lo que ocurre en ellos. En los últimos años han florecido bares y restaurantes en las alturas que mezclan buena comida, cócteles y vistas imposibles, lugares donde conviene reservar con tiempo y cuidar el detalle, incluso la ropa, porque aquí todo tiene cierto aire exclusivo, aunque darse un capricho, al menos con una copa, sigue siendo bastante accesible.
1Mahanakhon Skybar
Bangkok tiene muchos rooftops, pero pocos impresionan tanto desde el primer momento como este. Situado en uno de los edificios más altos del país, el Mahanakhon SkyBar no solo ofrece vistas espectaculares, sino también esa sensación de estar flotando sobre la ciudad, con el tráfico y el bullicio quedando muy abajo, casi como si fueran parte de otra historia.
El espacio está cuidado al detalle, con un diseño elegante que acompaña la experiencia sin robarle protagonismo al paisaje. Además, se puede combinar la visita con el famoso mirador Skywalk, ese suelo de cristal que se ha vuelto imprescindible para quien quiere llevarse la foto perfecta de Bangkok, no apta para quienes no se llevan bien con las alturas.
