¿Y si la mayor amenaza que puede arrasar el puerto de tu pueblo no viene de un terremoto, sino del propio cielo? Los meteotsunamis llevan décadas golpeando el litoral español y, sin embargo, la mayoría de la gente nunca ha oído hablar de ellos hasta que es demasiado tarde.
Un estudio publicado en marzo de 2026 por la Universidad de las Islas Baleares (UIB) y el Instituto Español de Oceanografía (IEO) cambia las reglas del juego: por primera vez, con 17 años de observaciones de alta resolución en 27 estaciones costeras, los científicos han identificado con precisión los rincones de España donde este fenómeno golpea más fuerte, más a menudo y con más daño.
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Los meteotsunamis que España no ve venir
No son olas de película, pero pueden hundir yates, inundar paseos marítimos y causar daños valorados en decenas de millones de euros. Los meteotsunamis son oscilaciones repentinas del nivel del mar provocadas por cambios bruscos en la presión atmosférica, como los que generan tormentas o frentes fríos, y no por terremotos. A simple vista pueden parecer una rápida subida y bajada del mar, pero su energía afecta a toda la columna de agua, lo que multiplica su potencial destructor.
El primer gran episodio documentado en España se produjo en Ciutadella en 2006: los yates amarrados chocaron entre sí, el mar se retiró y luego volvió con violencia, dejando daños valorados en decenas de millones de euros. Desde entonces, los registros no han parado de crecer. El fenómeno es más frecuente de lo que se piensa y el calentamiento global, según los propios investigadores, puede agravarlo.
Los dos pueblos críticos: dónde atacan más los meteotsunamis
El nuevo estudio no deja lugar a dudas: Ciutadella (Menorca) y Vilanova i la Geltrú (Barcelona) son los dos puntos con mayor frecuencia y amplitud de meteotsunamis registrados en toda la costa española. Ambos concentran los eventos de mayor magnitud y la mayor contribución a episodios extremos del nivel del mar según los datos recopilados. La rissaga, como se conoce localmente al fenómeno en las Baleares, puede alcanzar oscilaciones de hasta 4 metros en los casos más extremos.
Lo que hace especialmente vulnerables a estos puertos es su geometría: son ensenadas cerradas de tamaño mediano, en torno a un kilómetro de extensión, que actúan como cajas de resonancia y amplifican la señal hasta superar el metro de altura. No es mala suerte, es física pura. Y eso los convierte en los focos de mayor riesgo del Mediterráneo occidental.
Los 6 puntos calientes donde la rissaga está poco estudiada
Más allá de los dos puntos críticos, el estudio desvela seis enclaves adicionales donde los meteotsunamis deben considerarse un «riesgo importante» y que hasta ahora estaban poco investigados. Son: l’Estartit (Girona), Sant Antoni (Ibiza), Portocolom, Porto Cristo, Port de Sóller y Can Picafort (todos en Mallorca). En todos ellos se han registrado olas de más de 90 centímetros.
El caso de l’Estartit resulta especialmente revelador: el 88% de los episodios detectados allí ocurren de forma simultánea con oscilaciones en otros puertos de la región, lo que apunta a un mismo patrón meteorológico actuando sobre cientos de kilómetros de costa. La rissaga, lejos de ser un fenómeno local y aislado, puede golpear varios puntos del litoral al mismo tiempo.
Cuándo y por qué se producen estos fenómenos costeros
El estudio confirma que los meteotsunamis son más frecuentes e intensos en primavera y verano, cuando las ondas atmosféricas se propagan con más facilidad sobre el Mediterráneo occidental en calma. Sin embargo, también se registran eventos invernales en la bahía de Alcúdia, vinculados a frentes fríos o tormentas profundas. La estacionalidad no elimina el riesgo: simplemente lo desplaza.
La red de observación que sostiene este trabajo es excepcional: 10 mareógrafos de Puertos del Estado, 6 sensores del sistema SOCIB, el mareógrafo de PortsIB en Ciutadella y 9 sensores de bajo coste de la red Venom, además de los históricos registros del meteorólogo aficionado Josep Pascual desde 1969 en l’Estartit. Sin esa densidad de datos, los meteotsunamis seguirían siendo, en gran medida, invisibles.
| Puerto / Localización | Región | Riesgo documentado |
|---|---|---|
| Ciutadella | Menorca (Baleares) | Crítico — oscilaciones hasta 4 m |
| Vilanova i la Geltrú | Barcelona (Cataluña) | Crítico — mayor frecuencia y amplitud |
| l’Estartit | Girona (Cataluña) | Alto — 88% episodios simultáneos |
| Sant Antoni | Ibiza (Baleares) | Alto — olas > 90 cm registradas |
| Portocolom / Porto Cristo / Port de Sóller / Can Picafort | Mallorca (Baleares) | Alto — puntos calientes poco investigados |
Qué esperar de los meteotsunamis en los próximos años
La ciencia ya ha establecido el vínculo: el cambio climático puede intensificar los meteotsunamis mediterráneos al generar tormentas más violentas y elevar el nivel del mar, lo que incrementa la energía de cada episodio. Los investigadores de la UIB y el IEO piden ampliar las redes de observación de alta frecuencia para detectar y caracterizar mejor el fenómeno antes de que cause daños. La buena noticia es que la prevención es posible: conocer los puertos vulnerables es el primer paso para protegerlos.
Si vives o visitas alguno de estos ocho enclaves, el consejo experto es claro: ante una retirada brusca e inusual del mar, aléjate del puerto y la costa de inmediato. Esa bajada repentina es la firma clásica del fenómeno. No esperes a ver la ola. La rissaga no avisa con sirenas, pero la ciencia ya sabe dónde mirar.


