Por años la sal gruesa ha sido conocida por su alto perfil gastronómico, sin embargo, sus ventajas van más allá de darle un sabor diferente a tu plato. Resulta que este mineral es capaz de reducir el estrés y necesitas solo tus pies sal marina y 10 minutos de silencio para calmar la ruido mental.
No se trata de salir a caminar o inscribirte en un curso de croché, es un método que crea un mensaje natural que estimula tu cerebro diciéndole: «estás a salvo». Si deseas encontrar la sensación de seguridad y que te saque de ese «modo alerta«, no dudes en probar esta alternativa que promete resultados desde la primera sesión.
EL ESTRÉS SALE POR TUS PIES: EL MÉTODO CON SAL GRUESA QUE DEBES PROBAR
Expertos en fisioterapia explican qué sucede exactamente cuando metes tu pies en sal gruesa. Lo que pocos saben es que los pies contienen cientos de terminaciones nerviosas conectadas directamente a tu sistema nervioso. Con este método, se envía esa señal de bienestar al cerebro de forma constante. Solo debes seguir este paso a paso:
- Usa sal marina gruesa, no sal fina de cocina.
- Distribuye en una capa de 1-2 cm sobre una toalla o en un balde.
- Ponte de pie descalzo, con el peso distribuido uniformemente.
- Mantén la posición durante 10 minutos.
- Enjuaga tus pies con agua tibia y luego puedes darte unos masajes con tu crema favorita.
Muchas personas en redes sociales afirman que después de esos 10 minutos se sintieron más calmados, sin tensión muscular y con el ruido mental en volumen «cero». Se recomienda hacer por las mañanas para:
- Reducir la hinchazón del rostro.
- Disminuir la riguidez múscular.
- Lograr un estado de ánimo más claro.
- Cero agotamiento ni estrés porque el cortisol se normaliza.
CONTROLAR EL ESTRÉS ES POSIBLE CON AGUA FRÍA
Otra opción es la exposición al agua fría, esto desencadena el reflejo de inmersión, un reinicio primario que reduce el cortisol en segundos. Para hacerlo solo debes terminar tu ducha con 30 segundos de agua fría, o sumergir tu cara en agua helada. A continuación, hacer gárgaras es otro aliado para liberar el estrés. Como el nervio vago recorre los músculos de la garganta, hacer gárgaras enérgicas durante 1 minuto diariamente estimula el nervio vago y reduce el estrés basal.
Por su parte, una buena caminata no deja de ser un método eficaz para ordenar todos tus pensamientos. Una caminata donde puedas tener contacto con la naturaleza y respirar aire puro, es clave para mejorar tu estado de ánimo. Incluso, correr con intensidad te permite relajarte más: todos los pensamientos desaparecen por un momento, solo eres tú corriendo y tu organismo liberando cortisol por la actividad física.
EL REMEDIO NATURAL QUE REGULA EL ESTRÉS
Otro de los métodos que parecen extraños, pero funcionan para regular los niveles de cortisol en sangre es el del zumbido o «aliento de abeja». El zumbido hace vibrar la garganta y el pecho, que estimula directamente todas las zonas vinculadas al nervio vago.
Además, hacer esta técnica durante 30 o 60 segundos, también aumenta el óxido nítrico, que relaja los vasos sanguíneos y reduce la presión arterial. Por su parte, el ginseng indio es un adaptógeno que le permite a tu cuerpo una adaptación adecuada frente a situaciones de estrés físico y psicológico.
Del mismo modo, ayuda a mejorar la claridad mental y permite disminuir los niveles de cortisol en sangre, por lo que se vuelve un aliado clave para la función cognitiva. Aumenta la energía y la recuperación muscular tras el ejercicio. Incluso, sus propiedades calmantes favorecen un descanso reparador. Pero el beneficio que más impresiona entre los expertos en salud es su potencial para mejorar el deseo sexual de los hombres y, en algunos casos, la fertilidad.

