El tenis tiene algo que engancha desde el primer momento, esa mezcla de esfuerzo, estrategia y adrenalina que hace que no sea solo golpear una pelota, sino entrar en un juego donde todo el cuerpo participa. No se trata de un deporte cualquiera, exige reflejos, coordinación y una resistencia que muchas veces sorprende a quienes empiezan pensando que será algo más tranquilo.
Y aun así, pese a esa exigencia, sigue siendo una de esas actividades que se pueden practicar durante años, incluso toda la vida, siempre que se haga con cabeza. Según los especialistas y la experiencia de quienes llevan tiempo en la pista disfrutar del tenis depende tanto de la técnica como de saber cuidar el cuerpo para evitar lesiones que, en muchos casos, se pueden prevenir con gestos bastante simples.
1Las articulaciones, el punto más vulnerable
Cuando uno se mete de lleno en el tenis, hay partes del cuerpo que inevitablemente sufren más que otras. El hombro y el codo encabezan la lista, sobre todo por ese movimiento repetitivo de golpear la pelota que, si no se hace bien o sin la preparación adecuada, termina pasando factura. De ahí viene el famoso “codo de tenista”, una molestia que aparece cuando los músculos y tendones se sobrecargan más de la cuenta.
Pero no todo es cuestión de evitar el problema, también se trata de anticiparse. En el tenis, fortalecer la musculatura que rodea estas articulaciones marca la diferencia entre disfrutar del juego o tener que parar por dolor. Un cuerpo equilibrado, con fuerza bien distribuida, responde mejor a las exigencias del partido y reduce bastante el riesgo de lesiones.
