Dormir 8 horas no significa descanso real: tu tiempo de sueño cambia si tienes esta edad

Si piensas que el número "8" es la cifra mágica para despertar con energía, estás siendo víctima de un mito médico que está mermando tu rendimiento diario. La ciencia del sueño ha lanzado un hachazo definitivo a las recomendaciones genéricas: tu necesidad de descanso ejecuta una mutación radical según la década que marca tu DNI..

¿Recuerdas esa clase en primaria, donde te hablaban del ciclo de vida del hombre y todo relacionado a la biología?: » el ser humano nace, crece, se reproduce y muere; además necesita de 8 vasos de agua al día y dormir 8 horas por la noche para gozar de buena salud». ¿Te resulta familiar?, Y claro, esto es algo que nos han venido repitiendo por generaciones.

No obstante, esta no es una regla rígida ya que todos, aunque tenemos los mismos órganos, no funcionamos igual. Esto quiere decir que el tanto el mito de dormir 8 horas al día o beber 8 vasos de agua, son algo que debes consultar directamente con tu médico de familia, quien puede adaptar tu rutina para llevar un estilo de vida más saludable.

¿DORMIR 8 HORAS? DESCUBRE CUÁNTAS HORAS TE CORRESPONDEN SEGÚN TU EDAD

Cuando nacemos nuestro cuerpo busca adaptarse a la rutina de nuestro entorno y reloj biológico. Con esto te quiero decir que dormir precisamente 8 horas netas no son siempre aplicable para todos, en especial por la edad.En el caso de lactantes menores de 1 año las horas para dormir son las siguientes:

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  • De 0 a 3 meses: 14 a 17 horas.
  • De 4 a 11 meses: 12 a 16 horas.

En el caso de la población joven ( 14 a 17 años), les corresponden de 8 a 10 horas. Mientras que los adultos (18 a 64 años), solo se necesitan de 7 a 9 horas para un descanso reparador. Y en el caso de los adultos de 64 años o más se necesitan al menos 8 o 10 horas para dormir. Además, contar con una buena higiene del sueño es clave para una salud mental y emocional estable y sin alteraciones.

LO QUE DICE LA CIENCIA SOBRE LA POSTURA CORRECTA PARA DORMIR

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Por muchos años, los expertos en salud han sostenido que dormir del lado derecho y sin almohadas es la postura perfecta para evitar reflujos nocturnos y un mejor descanso. Sin embargo, dormir boca arriba representa más ventajas que la postura anterior. Al inicio puedes sentir molestias, pero no te preocupes, son tus músculos y todo tu cuerpo adaptándose a esta postura de bienestar. A la semana de dormir boca arriba, sentirás tu cabeza, cuello y espalda más alineados.

Además, es ideal para la prevención de arrugas, esto se debe a que produce fricción por la presión contra la almohada, no se da y se evita la hinchazón matutina. Por su parte, la acidez nocturna también se reduce, ya que el estómago queda debajo del esófago. Asimismo, dormir boca arriba mejora bastante la respiración, por lo que las inhalaciones serán más cómodas y profundas, gracias a que la nariz queda libre.

DORMIR ES FÁCIL SI APLICAS ESTE MÉTODO RELAJANTE

¿Y si te digo que existe un «interruptor del sueño» que tú mismo puedes activar cuando desees, lo creerías? Resulta que existe una técnica que te ayuda a dormir en menos de 5 minutos, ideal cuando las noches parecen eternas por esos pensamientos que no dejan de rondar por tu mente. Se trata del método de respiración 4-7-8, una poderosa técnica de relajación diseñada por el Dr. Andrew Weil. Ideal para hacerlo en cualquier lugar para conciliar el sueño y así es como funciona:

  • Respira tranquilamente por la nariz durante 4 segundos.
  • Aguanta la respiración durante 7 segundos.
  • Exhala haciendo ruido por la boca durante 8 segundos.
  • Repetir para un total de 4 ciclos.

Al principio se siente extraño, pero te acostumbras. Seguro te preguntarás, ¿qué sucede cuando sigues este patrón de respiración? La respuesta es fácil y contundente. Esta respiración profunda y rítmica ofrece los siguientes beneficios a tu organismo:

  • Alivia la tensión muscular.
  • Calma tu mente.
  • Reduce tu frecuencia cardíaca.
  • Reduce la presión arterial.

El método 4-7-8 es una práctica sencilla, pero la posición de la lengua es clave para realizarla correctamente. Para hacerlo sin errores, coloca la punta de tu lengua detrás de los dientes frontales superiores. Manténla ahí todo el tiempo; exhala por la boca, produciendo un sonido similar a un silbido al pasar la lengua.

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