Los soldados preparan denuncias contra Defensa: profesión de riesgo, cribados de cáncer y sueldo

Los soldados españoles califican de «desilusionante» e «incompleto» el último Pleno del Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas (COPERFAS). Durante la sesión, presidida por la Subsecretaria de Defensa ante la ausencia de la Ministra Margarita Robles, la asociación ha marcado sus «líneas rojas» en materia de derechos sociales y retributivos.

Ante el anuncio del inicio de los trámites para declarar la profesión militar como de riesgo, la UMT «ha exigido que esta medida sea universal. La asociación advierte que no permitirá la exclusión del personal perteneciente al régimen de Clases Pasivas. Un soldado y un marinero es un profesional de riesgo desde su ingreso, sin que su sistema de cotización deba mermar sus derechos a una jubilación digna”, afirman desde la organización.

CARRERA PROFESIONAL DE LOS SOLDADOS

Uno de los puntos de mayor tensión ha sido la denuncia por la falta de avances en la prevención oncológica para el personal militar. La UMT considera “inadmisible” que el acceso a cribados de cáncer dependa del código postal del mutualista de ISFAS. Ante el silencio del Ministerio de Defensa, los servicios jurídicos de la UMT ya trabajan en la viabilidad de acciones legales para garantizar la igualdad de trato sanitario.

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La negociación sobre retribuciones es calificada como «un parche con cuatro años de retraso». Respecto al incremento del Componente Singular del Complemento Específico (CSCE) -que oscila entre los 10 y 40 euros brutos según el nivel-, la UMT lo califica como un «parche» que llega con cuatro años de demora respecto a la comisión de retribuciones donde se gestó. La asociación subraya que esta cantidad no corrige la brecha salarial con otros Cuerpos de Seguridad del Estado.

Pese a la desestimación de la propuesta de UMT para modernizar las pruebas de detección de drogas mediante sistemas salivales -en defensa de la dignidad del personal-, la asociación ha logrado avances en la compatibilidad de la FP Dual y en las negociaciones para reserva de plazas en AENA y Protección Civil.

MUJERES EN EL EJÉRCITO

El Ministerio de Defensa ha intensificado en los últimos meses una ofensiva estratégica para revertir una de las tendencias más preocupantes en el seno de las Fuerzas Armadas: la pérdida neta de efectivos y el envejecimiento de sus estructuras. Con el objetivo de alcanzar los 120.000 militares de tropa y marinería, el Gobierno ha puesto en marcha un ambicioso plan que combina la modernización de los procesos de captación femenina con soluciones de urgencia para cubrir vacantes críticas.

La realidad de los cuarteles españoles, marcada por una brecha demográfica que amenaza la operatividad, obliga hoy a mirar tanto hacia el futuro de la igualdad como hacia la experiencia de quienes ya han cumplido su compromiso inicial. El calificar la profesión de militar como de riesgo también pretende sumar para la causa militar y ser un estimulante para el crecimiento de la gente que quiera dedicarse a la profesión de las armas.

Sistema EIMOS los morteros que cargan una munición de 80mm que acaba de adquirir el Ejército Español (Fuente: Agencias)
Sistema EIMOS los morteros que cargan una munición de 80mm que acaba de adquirir el Ejército Español (Fuente: Agencias)

La integración de la mujer en el Ejército no es solo una cuestión de justicia social, sino una necesidad imperativa de seguridad nacional. Actualmente, la representación femenina en las Fuerzas Armadas españolas ronda el 13%, una cifra que, aunque supera la media de muchos países de la OTAN, se considera insuficiente para garantizar la sostenibilidad del modelo a largo plazo. Para romper este techo de cristal, el Ejecutivo ha diseñado un conjunto de medidas que van más allá de la simple reserva de plazas. El foco se ha desplazado hacia la conciliación real y la eliminación de barreras invisibles en la promoción interna.

Se han implementado protocolos de flexibilidad horaria y apoyo a la maternidad que buscan evitar que el ingreso en el Ejército suponga una renuncia a la vida familiar. Además, se están adaptando las infraestructuras en bases y acuartelamientos para garantizar condiciones de habitabilidad dignas y específicas. La estrategia actual también incluye campañas de comunicación dirigidas a niñas y adolescentes, tratando de combatir los estereotipos que históricamente han alejado a las mujeres de las carreras técnicas y operativas dentro del ámbito militar. No se trata solo de que entren más mujeres, sino de que encuentren en la milicia un entorno profesional donde el desarrollo de su carrera no se vea truncado por sesgos de género o dificultades logísticas.

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