El frío puede aparecer cuando menos te lo esperas, incluso en pleno verano, en una oficina o en casa con el aire acondicionado a tope, y lo curioso es que no todo el mundo lo siente igual, pues hay quien está cómodo mientras otros no sueltan el suéter, como si vivieran en estaciones distintas sin moverse del mismo sitio.
No se trata solo de una sensación incómoda, sino que tiene detrás algo más complejo que tiene que ver con cómo funciona el cuerpo, con la energía que genera y con pequeños detalles que muchas veces pasan desapercibidos, desde la ropa que llevas hasta tu propia composición corporal, y ahí es donde la ciencia empieza a dar algunas respuestas interesantes.
2Lo que pasa en tu cuerpo cuando tienes frío
Cuando el frío aparece, el cuerpo activa una especie de modo ahorro para conservar el calor, los vasos sanguíneos se contraen, la sangre circula menos por las extremidades y, si hace falta, llegan los escalofríos como una forma de generar energía extra sin que lo notes demasiado.
Todo ese proceso supone un esfuerzo interno que no siempre se percibe, pero que puede terminar afectando a cómo te sientes durante el día, porque mantener la temperatura corporal no es automático, requiere energía y hace que el cuerpo esté trabajando más de lo que parece.

