El frío puede aparecer cuando menos te lo esperas, incluso en pleno verano, en una oficina o en casa con el aire acondicionado a tope, y lo curioso es que no todo el mundo lo siente igual, pues hay quien está cómodo mientras otros no sueltan el suéter, como si vivieran en estaciones distintas sin moverse del mismo sitio.
No se trata solo de una sensación incómoda, sino que tiene detrás algo más complejo que tiene que ver con cómo funciona el cuerpo, con la energía que genera y con pequeños detalles que muchas veces pasan desapercibidos, desde la ropa que llevas hasta tu propia composición corporal, y ahí es donde la ciencia empieza a dar algunas respuestas interesantes.
3Cómo influye el frío en tu rendimiento diario
El frío también puede colarse en tu concentración, porque cuando no estás cómodo es difícil rendir igual, tu mente se dispersa, buscas formas de calentarte y, sin darte cuenta, dejas de enfocarte en lo que estabas haciendo, algo que se nota especialmente en entornos como el trabajo.
Aun así, no todo es tan simple, porque los estudios muestran que solo en condiciones extremas el rendimiento cae de verdad, lo interesante está en encontrar ese punto en el que el cuerpo no tenga que esforzarse ni por calentarse ni por enfriarse, algo que al final depende más de cada persona que de una temperatura concreta para todos.

