Barcelona ha vuelto a ser protagonista al hablar de coctelería, y esta vez no es solo por la calidad de sus barras, sino por una propuesta que está cambiando las reglas desde dentro. En una ciudad donde la escena líquida lleva años creciendo y afinando su identidad, aparece un espacio que no busca encajar, sino abrir camino, y lo hace con la idea de dar el protagonismo a quienes históricamente no lo han tenido.
Barcelona, siempre inquieta, encuentra en The Circle una nueva forma de entender el lujo, menos rígida, más cercana, con una narrativa que va más allá del cóctel. Aquí no se viene solo a beber, se viene a vivir una experiencia que mezcla historia, sensibilidad y una mirada distinta sobre la hospitalidad, una que se construye desde lo femenino sin necesidad de etiquetas grandilocuentes.
1The Circle: un concepto que rompe moldes
En pleno barrio de El Born, dentro del hotel Hesperia Barri Gòtic, The Circle se presenta como un lugar que juega con la contradicción. Su estética recuerda a esos clubes clásicos, casi secretos, con aire londinense y un punto de sofisticación que remite a espacios tradicionalmente masculinos, pero basta cruzar la puerta para entender que aquí el relato es otro.
Todo en The Circle está pensado para darle la vuelta a esa idea, desde la atención y el ambiente hasta la forma de recibir al cliente; en todo hay una intención clara de construir un espacio más inclusivo, más humano, donde la cercanía no está reñida con la elegancia. Barcelona, en este sentido, suma un lugar que no solo destaca por lo que ofrece, sino por lo que representa.
