Barcelona ha vuelto a ser protagonista al hablar de coctelería, y esta vez no es solo por la calidad de sus barras, sino por una propuesta que está cambiando las reglas desde dentro. En una ciudad donde la escena líquida lleva años creciendo y afinando su identidad, aparece un espacio que no busca encajar, sino abrir camino, y lo hace con la idea de dar el protagonismo a quienes históricamente no lo han tenido.
Barcelona, siempre inquieta, encuentra en The Circle una nueva forma de entender el lujo, menos rígida, más cercana, con una narrativa que va más allá del cóctel. Aquí no se viene solo a beber, se viene a vivir una experiencia que mezcla historia, sensibilidad y una mirada distinta sobre la hospitalidad, una que se construye desde lo femenino sin necesidad de etiquetas grandilocuentes.
2Mujeres al mando, un cambio necesario
Detrás de The Circle hay dos nombres que explican gran parte de su identidad. Génesis Gelvez, al frente de la gestión, aporta una visión comprometida con visibilizar el papel de la mujer en la coctelería, mientras que Vitória Leandro se encarga de traducir esa idea en cada copa, con una propuesta creativa que bebe tanto de la técnica como de la intuición.
Lo interesante es que no se trata solo de dirigir un bar, sino de construir un discurso. En Barcelona, donde la competencia es alta, The Circle ha encontrado su lugar precisamente ahí, en ofrecer algo que va más allá del producto. Su carta, concebida como un homenaje de mujeres hacia mujeres, convierte cada cóctel en una pequeña historia, en un guiño a escritoras y poetas que durante años quedaron en segundo plano.
