El Supremo abre la puerta a la imputación de altos cargos de Ineco y Tragsatec

El auto, una vez comenzado el juicio del Caso Koldo, ha pasado casi desapercibido para todo el mundo, pero lo dictó el Tribunal Supremo, los mismos jueces que están enjuiciando la causa en sesiones de mañana y tarde desde el 7 de abril, justo ese primer día de juicio. El auto abre la puerta a imputar a los altos cargos, por debajo del ministro, que contrataron a Jésica Rodríguez, ex pareja del ministro, en las empresas Ineco y Tragasatec.

El auto, dictado para rechazar la pretensión de la abogacía del Estado de personarse como perjudicado en la causa, casi al final del mismo dice que «es cierto que la persona jurídica (las empresas), a través de sus personas físicas que las administraban y regentaban, pudieron realizar las contrataciones y las personas jurídicas pudieron intervenir en la contratación sin actuar diligentemente en el control de las actividades de sus directivos, administradores o empleados, surgiendo de ese actuar una posible responsabilidad penal que deberá ser indagada, y en su caso enjuiciada, por los órganos competentes de la jurisdicción».

Es decir, que el abogado del Estado no podría representar como perjudicada a las empresas del Estado con dirigente que, en un proceso próximo, podrían tener la calificación de imputadas y por tanto se rechaza el recurso de súplica planteado ante el Alto Tribunal para personarse como perjudicado.

Publicidad

El 9 de marzo de 2026 se acordaba el ofrecimiento de acciones legales a las compañías Ineco y Tragsatec, «al poder ser consideradas perjudicadas en el delito objeto de enjuiciamiento en la presenta causa. El fundamento del ofrecimiento de acciones radicaba en la consideración de perjudicado en el delito por los desembolsos patrimoniales derivados de una contratación cuya ilicitud era objeto de presente enjuiciamiento».

Pero la defensa de Koldo García recurrió esta decisión inicial y puso de manifiesto que «la declaración de perjudicado podía suponer un prejuicio sobre las hipotéticas acciones que en su caso pudieran realizarse frente a la persona jurídica, por considerar que había omitido el deber de control respecto de las personas que realizaron la contratación cuya ilicitud es uno de los objetos del presente juicio», explica el Supremo.

Además, «la atribución de la condición de perjudicado, podía entorpecer el posible ejercicio de acciones en otras causas que se están investigando por otros órganos jurisdiccionales. La prudencia aconsejaba no realizar esa declaración de perjudicado para no entorpecer la investigación que se realizaba en otros órganos jurisdiccionales sobre un objeto que guarda estrecha relación con el que es objeto de este juicio, y que solo afecta a los imputados en esta causa por el aforamiento que determina la competencia de esta sala».

En este caso dice el Alto Tribunal, «la acción penal deriva del mismo suceso, la contratación, en los términos que van a ser enjuiciados, de una persona por dos empresas, sin la realización de una efectiva contraprestación laboral», un extremo que Jésica Rodríguez admitió durante su declaración en el primer día de juicio.

TRABAJÓ EN INECO Y TRAGSATEC

Jésica Rodríguez declaró sobre su trabajo en Ineco y Tragsatec, que nunca había trabajado pero sí cobrado durante meses y argumentó que «no trabajé porque mi jefe, que era Joseba, no me encargó nada durante ese tiempo». Joseba, sin embargo, dijo antes que ella que nunca había sido su jefe, solo un compañero de empresa.

Le preguntaron también a Jésica que por qué había llamado a Ábalos cuando Koldo le dijo que no contestase a las llamadas de su jefa en Tragsatec y no respondiese los mails. Ahí dijo que «Koldo me merecía la confianza justa, no me fiaba de él». En ese momento, Koldo agachó la cabeza mientras la agitaba de un lado a otro. «Yo estaba bajo la tutela de Joseba» y «no sé lo que era Ineco, de hecho pensaba que trabajaba en la empresa de un amigo de Jose (Ábalos)».

Publicidad

Ese testimonio se suma al del exdirector de Asesoría Jurídica y Cumplimiento Legal de la empresa pública Tragsatec, Alberto Fernández, que aseguró en su declaración como testigo en el juicio que el proceso de selección de Jésica registró «irregularidades» pese a la apariencia de normalidad. Su jefa diecta, Virginia Barbancho, también ha declarado ya y dijo que llegó a remitir un correo a su superior en el que trasladaba que, según le habían dicho, la expresidenta de Adif, Ana Pardo de Vera, había dado indicaciones para que se «dejara en paz» a Jésica Rodríguez.

La testigo añadió que tuvo miedo de mencionar antes a a Pardo de Vera hasta que su traslado a otra empresa ya estaba aprobado. Barbancho insistió en que los episodios que vivió, la falta de fichajes, la ausencia de partes de trabajo y las órdenes de no insistir, reforzaban su impresión de que había un trato privilegiado hacia la joven.