Por qué el senderismo se está convirtiendo en el hábito más saludable para cuerpo y mente

El senderismo ya no es solo un plan de fin de semana, sino un hábito que cada vez más personas incorporan a su día a día para sentirse mejor por dentro y por fuera.

El senderismo ha dejado de ser ese plan ocasional de fin de semana para convertirse, casi sin darnos cuenta, en uno de los hábitos más completos para cuidar el cuerpo y la mente. Cada vez más personas lo incorporan a su rutina, no solo por el placer de salir al aire libre, sino porque en el senderismo encuentran algo que va más allá del ejercicio, una especie de pausa activa que reconecta con lo esencial mientras el cuerpo se pone en marcha.

Y es que el senderismo tiene algo difícil de replicar en otros deportes, y es que combina movimiento, naturaleza y bienestar emocional en una sola experiencia. No importa si se trata de un camino sencillo cerca de casa o de una ruta exigente en la montaña, el senderismo se adapta a cada persona y a cada momento, y ahí está parte de su éxito, en esa facilidad para formar parte de la vida diaria sin exigir grandes cambios.

1
En el senderismo se hace un entrenamiento completo sin parecerlo

“Un entrenamiento completo”. Fuente: Freepik

El senderismo funciona casi como un entrenamiento silencioso, de esos que no se sienten forzados pero que van haciendo efecto poco a poco. Caminar por terrenos irregulares obliga al cuerpo a trabajar más de lo que parece, activando músculos de piernas, glúteos y abdomen mientras el corazón y los pulmones se fortalecen con cada paso.

Publicidad

Además, el senderismo mejora el equilibrio y la coordinación de forma natural, simplemente al tener que sortear piedras, pendientes o cambios de terreno. Esa combinación de esfuerzo cardiovascular y trabajo muscular hace que sea una actividad muy completa, incluso más que muchos ejercicios en interiores, con el añadido de que puede ayudar a controlar el peso y reducir el riesgo de enfermedades como la diabetes o la hipertensión.

Atrás