¿Estirar es suficiente? La verdad sobre la movilidad que cambia tu entrenamiento

Mucha gente sigue pensando que con estirar un poco antes de entrenar ya está todo hecho, pero cada vez más expertos coinciden en que eso se queda corto, y que la movilidad, aunque pase desapercibida, es la clave para moverse mejor, rendir más y evitar lesiones.

La movilidad suele quedarse en segundo plano en muchas rutinas, como si bastara con unos cuantos estiramientos rápidos antes de empezar a entrenar y listo. Durante años se ha repetido esa idea casi sin cuestionarla, pero lo cierto es que la movilidad va mucho más allá, y cada vez más expertos insisten en que ignorarla es perder una parte fundamental del rendimiento y también del cuidado del cuerpo.

Porque sí, estirar ayuda, nadie lo discute, pero la movilidad implica algo distinto, algo más completo, tiene que ver con cómo se mueven realmente tus articulaciones, con la calidad de ese movimiento, con la capacidad de tu cuerpo para responder sin esfuerzo a lo que le pides. Y ahí es donde muchas rutinas se quedan cortas, pensando que están haciendo lo correcto cuando en realidad solo están cubriendo una parte del problema.

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Movilidad no es lo mismo que flexibilidad

“No es lo mismo la flexibilidad”. Fuente: Freepik

La confusión entre movilidad y flexibilidad es uno de los fallos más comunes, pues por un lado flexibilidad se centra en estirar el músculo, en ganar longitud, en aguantar una posición durante unos segundos, algo que todos hemos hecho alguna vez antes de entrenar. Pero por otro lado, la movilidad tiene que ver con mover una articulación de forma eficiente, con control y sin dolor dentro de todo su rango.

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Eso se nota especialmente en deportes o actividades donde hay cambios rápidos de dirección o movimientos más exigentes. No es lo mismo tocarte la punta de los pies que poder agacharte, girar o reaccionar sin que tu cuerpo se bloquee o se resienta. La movilidad prepara al cuerpo para eso, para moverse bien, no solo para estirarse.

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