Washington convierte visados de inversión en financiación para minerales críticos: la primera pieza es una refinería de cobalto en Arizona.
Qué ha autorizado el USCIS y cuánto dinero hay sobre la mesa
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS, la agencia federal que tramita los visados de inversión) dio luz verde el 6 de octubre a la oferta de inversión de EVelution Energy acogida al programa EB-5. La autorización abre la puerta a 64,8 millones de dólares de capital extranjero para una refinería de cobalto en el condado de Yuma, Arizona. La compañía ya ha levantado 1,6 millones entre dos inversores, articulados como deuda subordinada a cinco años y con un retorno anual del 9%.
El proyecto, valorado en 450 millones de dólares, aspira a producir unas 7.000 toneladas métricas anuales de cobalto contenido: 4.000 de sulfato de grado batería y 3.000 de metal de grado aleación, según el anuncio del 6 de octubre. En su horizonte final cubriría cerca del 40% de la demanda proyectada de cobalto de Estados Unidos. Hoy el país no tiene ninguna refinería de cobalto a escala comercial.
El problema que la planta quiere atacar es de concentración extrema. China concentró cerca del 78% de la producción mundial de cobalto refinado en 2024, según los datos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). El organismo calcula que China domina el refinado de 19 de los 20 minerales estratégicos ligados a la energía, con una media del 70% del procesamiento, y proyecta que en 2035 seguirá controlando más del 60% del suministro refinado.
La refinería tampoco quiere depender de Pekín para la materia prima. En mayo, la compañía selló un marco de suministro con la comercializadora Trafigura y con Entreprise Générale du Cobalt, la firma estatal congoleña, para que el hidróxido de cobalto que llegue a a la planta proceda directo de la República Democrática del Congo. A eso se suma un acuerdo de compra con la japonesa Mitsui & Co. por unos 850 millones de dólares a cinco años y una carta de interés no vinculante del Ex-Im Bank por hasta 275 millones, anunciada el 3 de agosto.
Quien controle el refinado del cobalto controla la cadena de las baterías, la aviación y la defensa. Washington ha decidido romper ese cuello de botella con visados.
El dinero llega por la vía migratoria. El programa EB-5 permite a un inversor extranjero obtener la residencia permanente —para él, su cónyuge y sus hijos— si aporta al menos 800.000 dólares a un negocio que cree diez empleos a tiempo completo. La aprobación de la oferta no garantiza el visado a nadie: cada inversor debe superar después su propio expediente migratorio.
La paradoja es notable.
Los inversores chinos e indios concentraron cerca del 73% de las peticiones del programa en el año fiscal 2025, según la asociación sectorial IIUSA. Y sin embargo, EVelution prohíbe expresamente que financie su refinería cualquier nacional de China, Rusia, Irán o Corea del Norte, en virtud de su política Non-Foreign Entity of Concern.
Nadie regala una visa.
Por qué España mira esta refinería de reojo

El cuello de botella no se cierra solo.
España no extrae cobalto. Lo importa refinado, casi todo, y lo necesita para las baterías. El Reglamento Europeo de Materias Primas Críticas exige transformar dentro de la UE el 40% del material en 2030 y limita al 65% el suministro procedente de un solo país tercero. Los proyectos españoles —la gigafactoría de Volkswagen en Sagunto, la planta de Envision AESC en Navalmoral de la Mata y la reconversión de Stellantis en Zaragoza— se juegan su viabilidad en el precio de esa materia prima.
Madrid no tiene refinerías propias.
El acuerdo con Mitsui introduce una variable incómoda. Una mayoría sustancial del metal de cobalto que salga de Arizona tiene comprador japonés garantizado durante cinco años. Sin cobalto chino, y con el cobalto no chino ya comprometido, al fabricante europeo le queda pujar por el resto. Y ese resto se paga más caro.
Para el inversor español, en cambio, la puerta está abierta. España no figura en la lista de países vetados por la política de EVelution, y el umbral de entrada es idéntico al de cualquier otro nacional: 800.000 dólares y cinco años de deuda subordinada al 9%. La compañía no ha desvelado de qué países vendrán sus próximos socios.
La cuenta atrás ya ha empezado.
La Lógica de Washington
Entender por qué la Casa Blanca permite que un visado de inmigración financie una refinería exige mirar el problema desde dentro. Estados Unidos no tiene una sola refinería de cobalto a escala comercial y depende de un país que procesa el 78% del mineral, presente en motores de aviación militar, electrónica avanzada y baterías. La Administración de Donald Trump ya ha explorado la minería de fondos marinos cerca de Samoa Americana y respalda el procesamiento doméstico.
El manual tiene precedente. La Ley de Producción para la Defensa de 1950, firmada por Truman en plena guerra de Corea, es la misma herramienta que Donald Trump invocó en 2020 para declarar prioridad de defensa nacional la minería de minerales críticos. Reagan protegió el acero americano en 1984; Bush hijo impuso aranceles del 30% al acero en 2002 amparándose en la Sección 201. La diferencia es el instrumento: esta vez Washington no pone un arancel, pone una visa.
La coalición que sostiene la medida ha convertido los minerales críticos en política industrial compartida, con republicanos de distrito fabril y demócratas de sindicato. El Partido Republicano controla el relato de la seguridad nacional y la oposición demócrata no va a defender la dependencia china. La fricción está en el instrumento migratorio: el EB-5 arrastra años de escrutinio y su renovación depende del Congreso.
Para España la lectura es de segundo orden, pero no menor. Si Washington articula el corredor Congo-Arizona-Mitsui, el cobalto no chino tendrá comprador preferente y las gigafactorías europeas competirán por el remanente. Bruselas y Washington comparten el diagnóstico —la dependencia de Pekín—, pero no el remedio: la UE regula y recicla; Estados Unidos financia, arancela y ahora visadea. Madrid juega con el PERTE del vehículo eléctrico y con fondos europeos.
Los próximos hitos son verificables. El marco con Trafigura y la firma congoleña sigue pendiente de contratos definitivos; el Ex-Im Bank debe cerrar su diligencia y aprobar los 275 millones; la construcción arranca, según la empresa, en 2027 y la operación comercial está prevista para 2029. Queda una incógnita sin aclarar: por qué la estimación de empleo pasó de 3.300 a más de 6.200 puestos sin explicación pública.
Ficha del Caso
- El caso: EVelution Energy obtiene el visto bueno federal para financiar con inversores extranjeros una refinería de cobalto en Arizona, pieza de la estrategia americana contra el dominio chino del refinado.
- Datos clave: hasta 64,8 millones de dólares vía EB-5; 1,6 millones ya captados entre dos inversores; inversión total de 450 millones; 7.000 toneladas anuales de cobalto; 40% de la demanda proyectada de EE. UU.; China, 78% del refinado mundial en 2024; contrato de compra de 850 millones con Mitsui; carta de interés del Ex-Im por 275 millones; obra en 2027 y operación en 2029.
- Para España: el país no extrae cobalto y depende del refinado exterior. Si el material no chino se compromete con compradores americanos y japoneses, las gigafactorías españolas afrontarán una materia prima más cara. Los inversores españoles sí pueden participar en el programa EB-5.
