La Xunta autoriza a Vigo 30 años para recuperar 21.000 m² de costa en la playa de O Vao

La Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático resuelve la petición del Concello y fija una concesión de tres décadas sobre 20.978,11 metros cuadrados junto al puente de Toralla. El anuncio se publicará en el DOG antes de que arranquen las obras por fases.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Xunta de Galicia ha autorizado al Concello de Vigo la ocupación de 20.978,11 metros cuadrados de dominio público marítimo-terrestre para recuperar la playa de O Vao.
  • ¿Quién está detrás? La Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático, el Concello de Vigo y un proyecto de mejora del frente marítimo junto al puente de Toralla.
  • ¿Qué impacto tiene? Nuevas pasarelas, menos aparcamientos sobre la costa y 30 años de concesión para renaturalizar un litoral muy transformado.

La Xunta autoriza a Vigo recuperar 21.000 metros cuadrados de costa en la playa de O Vao durante los próximos 30 años.

20.978 metros cuadrados y tres décadas para devolver la costa al vecindario

La Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático (el departamento autonómico que gestiona el litoral gallego) ha resuelto la petición del Concello de Vigo para ocupar 20.978,11 metros cuadrados de dominio público marítimo-terrestre. La autorización se extiende durante 30 años y su anuncio se publicará próximamente en el DOG, el Diario Oficial de Galicia donde la Xunta hace oficiales sus decisiones.

El objetivo es recuperar y poner en valor un tramo muy transformado durante las últimas décadas, situado en el extremo sur del puente de Toralla. Allí conviven infraestructuras obsoletas o directamente poco funcionales. El proyecto contempla la sustitución de las pasarelas de madera deterioradas que hoy hacen las veces de paseo marítimo, además del retranqueo de tramos rígidos para respetar la línea de ribera.

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La intervención también reorganizará los accesos a la playa y retirará los aparcamientos situados sobre el dominio público marítimo-terrestre. Menos asfalto, más arena. Las obras darán continuidad a las fases anteriores de renaturalización, con nuevas superficies recuperadas y la restitución de la servidumbre de tránsito en el Baluarte. Todo apunta a un entorno costero más naturalizado y mejor adaptado al uso público.

O Vao, en la parroquia de Coruxo, es una de esas playas que crecieron de espaldas al mar. Durante años, el aparcamiento y el paseo ganaron terreno a la duna, y la primera línea se llenó de usos que hoy se consideran impropios. La recuperación devuelve a la costa lo que el urbanismo le había quitado. El reto, ahora, es que la obra no se eternice.

Recuperar 21.000 metros cuadrados de litoral en Vigo no es solo una obra: es devolver a la costa un terreno que el asfalto le había quitado.

Pasarelas nuevas y menos aparcamientos: el pulso por el frente marítimo

La resolución llega después de que el Concello formalizara su solicitud y de que la Xunta comprobara que el uso encaja con la protección del dominio público. El anuncio en el DOG convertirá el acuerdo en firme y abrirá el calendario de ejecución por fases.

El movimiento se inscribe en una tendencia más amplia en el litoral gallego: retirar usos urbanos de la primera línea y devolver espacios a la dinámica natural. Vigo acumula ya varias fases de renaturalización en su frente costero, y esta autorización amplía el perímetro de actuación hacia Toralla. No es un caso aislado. Otras ciudades del arco atlántico siguen un camino parecido.

La operación no está exenta de incógnitas. Retirar aparcamientos en una zona tensionada por el turismo obliga a habilitar alternativas y a coordinar el tráfico con el vecindario de Coruxo. Además, el calendario dependerá del presupuesto municipal, que deberá encajar estas obras con el resto de inversiones en el frente litoral.

Xunta de Galicia

El Laboratorio Gallego

En clave política, la decisión la firma la Xunta que gobierna el PPdeG y la solicita el Concello de Vigo, en manos del PSdeG. No es un detalle menor: en Galicia, buena parte de los proyectos de litoral avanza cuando institución autonómica y ayuntamiento cruzan intereses distintos. Cuando eso ocurre el resultado suele medirse en metros recuperados y en años de concesión, no en titulares.

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La lectura nacional apunta a un modelo de gestión costera que el PP ha convertido en bandera en varias comunidades: menos ocupación en primera línea, más renaturalización y plazos largos para dar seguridad jurídica a las inversiones. El BNG, por su parte, lleva años reclamando que la protección del litoral no dependa del color político del ayuntamiento. Ese equilibrio entre protección y uso público es el mismo debate que la Xunta mantiene abierto en otros puntos del litoral gallego, desde las Rías Baixas hasta la Costa da Morte. La autorización de 30 años concede margen a Vigo para planificar, pero también ata el proyecto a un calendario que superará varios mandatos municipales.

Queda por ver cómo encajan las siguientes fases con el resto del frente marítimo y con la presión del entorno de Toralla. La publicación en el DOG marcará el arranque formal, y con ella llegará el primer examen: cuántos aparcamientos desaparecen, cuántas pasarelas se sustituyen y con qué ritmo se devuelve la duna a la playa de O Vao.

Ficha del Caso

  • El caso: La Xunta autoriza al Concello de Vigo la ocupación de dominio público marítimo-terrestre para recuperar la playa de O Vao y su entorno, junto al puente de Toralla.
  • Datos importantes: 20.978,11 metros cuadrados de dominio público; autorización por 30 años; anuncio en el DOG; sustitución de pasarelas de madera, retranqueo de tramos rígidos y retirada de aparcamientos.
  • Resumen: El proyecto amplía las fases previas de renaturalización del litoral vigués y abre un calendario de ejecución por etapas que superará varios mandatos municipales.