El barco eléctrico Armón ‘Staffordshire’ se bota en Vigo: primer buque 100% eléctrico del mundo para la eólica marina

El 'Staffordshire', de 90 metros y capacidad para 120 personas, es el primer ECSOV 100% eléctrico del mundo para la eólica marina. Lo ha encargado la británica Bibby Marine y su entrega está prevista para 2027.

El astillero vigués Armón bota en Vigo el ‘Staffordshire’, el primer barco 100% eléctrico del mundo para la eólica marina.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El astillero Ría de Vigo, propiedad de Armón, ha botado este sábado el ‘Staffordshire’, un buque de casi 90 metros para la armadora británica Bibby Marine.
  • ¿Quién está detrás? Armón, el naval gallego y la británica Bibby Marine, una de las empresas familiares más antiguas del Reino Unido, con sede en Liverpool.
  • ¿Qué impacto tiene? Es el primer buque 100% eléctrico del mundo para operar en la eólica marina y coloca a los astilleros gallegos en la vanguardia del ‘offshore’ verde europeo.

Un ECSOV de 90 metros y 6.770 GT con sello vigués

La botadura se celebró este sábado con carácter privado en las instalaciones del astillero Ría de Vigo y contó con la presencia de la armadora británica Bibby Marine. Se trata de una de las empresas familiares más antiguas del Reino Unido, con sede en Liverpool, que define el proyecto como «el SOV más avanzado, eficiente y respetuoso con el medio ambiente del mercado». El nuevo buque es, además, el primero construido en Galicia para la eólica marina.

El ‘Staffordshire’ mide casi 90 metros de eslora y 20 de manga, con 6.770 GT de arqueo bruto. Es un ECSOV, por sus siglas en inglés: Electric Commissioning Service Operation Vessel. Para entendernos: una categoría de buque pensada para dar servicio técnico a los parques eólicos marinos con la máxima eficiencia energética. Su casco luce un llamativo color verde, reflejo de un diseño que aspira a las cero emisiones.

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A bordo tiene capacidad para 120 personas, y 500 metros cuadrados de cubierta de carga. La propulsión es 100% eléctrica, aunque incorpora motores duales capaces de emplear fueloil y metanol para reducir el impacto ambiental. En determinados operativos podrá navegar más de 24 horas solo con energía eléctrica.

Su función será prestar servicio a las plataformas marinas de energía eólica. Para ello llevará incorporada una grúa de 20 toneladas con 20 metros de alcance, destinada a facilitar la transferencia segura de personal y equipos hasta las instalaciones del parque.

Galicia vuelve a ser el taller donde España ensaya su industria del futuro: el primer barco eléctrico para la eólica marina lleva sello vigués.

Tras el bautizo de mar, el astillero continuará con los trabajos de armamento, la integración de sistemas y las pruebas de mar. La entrega está prevista para 2027. Trabajadores y equipo directivo del astillero vigués llevaban semanas preparando un hito que trasciende la propia botadura: sitúa al naval gallego en el segmento más innovador del mercado offshore.

Un hito que reordena la posición del naval gallego

Staffordshire

La botadura no es un episodio aislado. Galicia concentra buena parte de la construcción naval civil y militar de España, con astilleros como Armón en Vigo, Navantia en Ferrol y A Coruña, o Freire en la ría viguesa. El sector sobrevivió a la reconversión de los años ochenta especializándose en buques de alto valor añadido, y el segmento offshore es hoy su apuesta más ambiciosa.

La competencia, eso sí, es feroz. Los astilleros asiáticos dominan el grueso del mercado marino y el nicho eléctrico todavía está en construcción. Que una armadora británica haya elegido Vigo para estrenar su primer SOV cien por cien eléctrico es, para el sector, toda una señal. El verdadero examen llegará con las pruebas de mar y la entrega.

El Laboratorio Gallego

El naval gallego lleva años presentándose como banco de pruebas industrial de España, y un buque como este es su mejor argumento. El PPdeG gobierna la Xunta (el gobierno autonómico gallego, con sede en Santiago de Compostela) con mayoría absoluta desde 2009 y ha convertido la defensa del sector naval en una bandera de gestión.

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El BNG (el Bloque Nacionalista Galego, primera fuerza de la oposición) y el PSdeG (la federación gallega del PSOE) han venido reclamando más carga de trabajo y más inversión pública para los astilleros de las rías. En un asunto como este, la foto institucional une a todos: nadie quiere quedarse fuera del relato del barco eléctrico.

La lectura nacional es clara. La eólica marina sigue siendo una asignatura pendiente en el mapa energético español, y Galicia aspira a colocarse entre las primeras comunidades en desplegar parques marinos. Para eso necesita cadena industrial propia, y el ‘Staffordshire’ demuestra que esa cadena ya sabe construir. El naval gallego vuelve a mirarse desde Madrid como referencia de la transición energética.

Queda la proyección inmediata. El buque afrontará en los próximos meses las pruebas de mar y la integración definitiva de sistemas antes de su entrega en 2027. Si el calendario se cumple, Armón habrá firmado un precedente difícil de igualar y el naval gallego tendrá un argumento nuevo para pelear los próximos contratos del offshore europeo. Ahí se medirá de verdad el alcance del hito.

Ficha del Caso

  • El caso: El astillero vigués Armón bota el ‘Staffordshire’, un buque 100% eléctrico encargado por la británica Bibby Marine para operar en parques eólicos marinos.
  • Datos importantes: 90 metros de eslora, 20 de manga, 6.770 GT, capacidad para 120 personas, grúa de 20 toneladas, más de 24 horas de autonomía eléctrica; entrega prevista en 2027.
  • Resumen: El primer barco eléctrico del mundo para la eólica marina refuerza la posición del naval gallego en la transición energética y añade una pieza al debate nacional sobre la industria offshore.