La sanidad de Ourense obliga a desplazarse a Vigo, Santiago y A Coruña para cirugía cardíaca o CAR-T

El CHUO concentra Cardiología y Hemodinámica, pero deriva a Vigo las operaciones de corazón y las trombectomías por ictus. Galicia reserva las terapias CAR-T y la fecundación in vitro a A Coruña, Santiago y Vigo.

La sanidad de Ourense no llega a todo: la cirugía cardíaca, las terapias CAR-T o la oncología infantil obligan a desplazarse.

El CHUO tiene Cardiología, pero la cirugía de corazón se opera en Vigo

El CHUO (el Complexo Hospitalario Universitario de Ourense, el hospital de referencia de la provincia) cuenta con Servicio de Cardiología y con una sala de Hemodinámica donde se practican cateterismos y angioplastias coronarias. Lo que no tiene es quirófano de cirugía cardíaca. Los pacientes que necesitan una intervención propiamente quirúrgica son derivados al servicio de referencia en Vigo. Así funciona el modelo de centros de referencia con el que se organiza la asistencia sanitaria gallega: no todos los hospitales ofrecen la cartera completa y la alta complejidad se concentra donde hay equipo humano y técnica suficientes para sostenerla.

Lo mismo ocurre con la trombectomía mecánica, la técnica que extrae el trombo que obstruye una arteria cerebral en determinados ictus. 32 pacientes derivados a Vigo en seis meses de Unidad de Ictus. El dato no es menor: cuanto más tarda en restablecerse el flujo sanguíneo, mayores pueden ser las secuelas. Aquí el tiempo no es una metáfora clínica, sino una distancia medible en kilómetros de autovía.

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La lista de tratamientos que salen de la provincia no termina ahí. Las terapias CAR-T, que modifican linfocitos T del propio paciente para que reconozcan y ataquen células tumorales, no se administran en el CHUO porque no figura entre los centros autorizados. En Galicia están designados A Coruña, Santiago y Vigo para adultos, y Santiago para determinadas indicaciones pediátricas. Hablamos de terapias avanzadas que exigen equipos multidisciplinares e instalaciones preparadas para la preparación, la administración y el seguimiento de cada paciente.

También la reproducción asistida de mayor complejidad se reparte fuera de Ourense: la fecundación in vitro se concentra en A Coruña, Santiago y Vigo dentro de la red pública, mientras el CHUO ofrece otras prestaciones relacionadas, como la inseminación artificial. Los trasplantes de órgano sólido se realizan en los complejos universitarios de A Coruña y Santiago, con matices según el órgano: los abdominales se llevan a cabo en ambos centros, y los de corazón y pulmón, solo en A Coruña.

La alta complejidad se concentra por criterios técnicos, pero quien la necesita la paga en kilómetros, en horas de carretera y en noches fuera de casa.

El coste logístico y económico de tratarse fuera de la provincia

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Conviene subrayarlo: que Ourense derive pacientes no significa que Ourense carezca de atención especializada. Significa que determinados procedimientos se concentran en hospitales con capacidad para asumir mayor complejidad. El criterio sanitario es sólido. El problema aparece en la letra pequeña, la que afecta al paciente y a su familia: un ingreso prolongado, revisiones frecuentes o la obligación de permanecer cerca del hospital durante semanas se traducen en un sobrecoste real para las familias, en una provincia extensa y poco poblada donde las distancias son largas y la red de transporte público, fina.

La derivación añade un peaje emocional difícil de cuantificar y una carga económica que no siempre se compensa: desplazamientos, alojamiento, días de trabajo perdidos por el acompañante. En el caso de la trombectomía hay, además, una carrera contra el reloj. En el de la CAR-T, un proceso de semanas con el paciente lejos de su casa y de su entorno. La pregunta que sobrevuela todo esto no es clínica, sino organizativa: si la concentración es inevitable, cómo se compensa al territorio que queda fuera del mapa.

El Laboratorio Gallego

Galicia lleva gobernada por el PPdeG con mayorías absolutas consecutivas desde 2009, con el BNG como primera fuerza de la oposición y el PSdeG como tercera pata del Parlamento autonómico. La sanidad pública es uno de los ejes que reaparecen cada curso político en la Cámara gallega, y el caso ourensano ilustra bien la tensión de fondo: un modelo que concentra la alta complejidad para ganar calidad técnica frente a un territorio que reclama proximidad. El CHUO atiende a la provincia menos poblada de las cuatro gallegas, con un padrón envejecido y disperso, y ese perfil demográfico agranda cada derivación.

La lectura que trasciende Galicia es la misma que se discute en otras comunidades autónomas y en el conjunto del Sistema Nacional de Salud: dónde se sitúa el umbral entre concentrar para garantizar la excelencia y acercar para garantizar la equidad. En Galicia, ese equilibrio lo decide la Consellería de Sanidade a través del Sergas (el Servizo Galego de Saúde, la estructura pública sanitaria de la Xunta), y cada ajuste de la cartera de servicios tiene reflejo inmediato en la vida de familias que ya viven lejos de todo. La incógnita no es si el modelo cambiará, sino si la próxima revisión de la cartera llegará acompañada de medidas de compensación para quienes hoy hacen las maletas para tratarse.

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Ficha del Caso

  • El caso: La sanidad pública de Ourense no ofrece cirugía cardíaca, terapias CAR-T, fecundación in vitro ni trasplantes de corazón y pulmón, de modo que sus pacientes se tratan en Vigo, Santiago y A Coruña.
  • Datos importantes: 32 derivaciones por trombectomía a Vigo en los seis primeros meses de la Unidad de Ictus del CHUO; CAR-T autorizadas en A Coruña, Santiago y Vigo para adultos y en Santiago para indicaciones pediátricas; corazón y pulmón, solo en A Coruña.
  • Resumen: el modelo gallego de centros de referencia concentra la alta complejidad y garantiza la técnica, pero traslada al paciente el coste logístico, económico y emocional de tratarse lejos de casa.