Las matriculaciones de coches de origen chino en Ourense se han duplicado en nueve meses y ya representan casi uno de cada cinco vehículos nuevos de la provincia: 528 unidades entre enero y septiembre de 2026.
Hace cuatro años ese mercado era residual. En 2022, los fabricantes chinos apenas matricularon cuatro coches en toda la provincia. En 2023 la cifra saltó a 175; en 2024 subió a 202; en 2025 se dobló hasta los 430. Ahora ya suman casi un centenar más que en todo el año pasado. Las compras de marcas chinas han crecido casi un 95% en lo que va de 2026.
Los datos de Anfac, la patronal de los fabricantes, certifican la velocidad del desembarco. El ranquin provincial sigue capitaneado por Toyota, con 305 unidades, pero la estructura tradicional del sector ya cruje por abajo.
De cuatro coches al 17,55% del mercado: nueve meses de desembarco chino en Ourense
El avance no se explica solo por volumen. MG, la marca de origen británico hoy en manos del gigante chino SAIC, se ha aupado como la séptima firma más vendida de la provincia, con 177 turismos. A su estela aparece BYD, con 128 operaciones, convertida en la enseña que más crece en términos absolutos tras sumar 81 ventas más que el año pasado.
Ambas superan ya a nombres de largo arraigo. Hyundai matriculó 136 vehículos; Peugeot, 91; Citroën, 66. Ford se ha desplomado hasta los 19 turismos. Por detrás asoman las nuevas propuestas orientales: EBRO, con 82; Omoda, con 63; Jaecoo y Leapmotor, con 26 cada una.
Lo que ocurre en los concesionarios de Ourense anticipa lo que ocurrirá en el resto de España: el coche chino ya no es una anomalía.
El motor de esa demanda es doble: tecnología y precio. De los 3.009 turismos matriculados este año en Ourense, 780 corresponden ya a tecnología electrificada —384 eléctricos puros y 396 híbridos enchufables—. Y en ese nicho, las firmas asiáticas han tomado el control: solo BYD y Leapmotor acaparan el 20% de todos los vehículos enchufables vendidos en la provincia.
Desde el polígono de Barreiros lo confirman a pie de exposición. Marc Andrés Fernández, gerente de MG Blendio Birmauto, resume el cambio: «Al principio había cierto respeto a la marca y a la posventa, pero ya ha pasado tiempo suficiente para comprobar que trabajamos igual o mejor que una firma tradicional».
El argumento económico es el decisivo. Según sus cálculos, un modelo europeo equivalente cuesta entre un 20% y un 30% más. «El cliente prefiere ahorrarse 3.000 o 4.000 euros y llevarse un coche más equipado», explica. Elementos como el techo panorámico, o las cámaras 360 llegan prácticamente de serie.
Eso sí, el recelo del comprador ha cambiado de forma. Ya no es tanto la fiabilidad como el recambio a diez años vista. «En Ourense, con un parque envejecido, la duda es si dentro de diez años seguirá existiendo la pieza que necesitas», admite Fernández. La marca ha respondido con un almacén en Madrid que entrega el 99% de las piezas en 24 o 48 horas.
El precio como argumento: entre 3.000 y 4.000 euros de diferencia frente al coche europeo

El fenómeno ourensano es la punta gallega de una tendencia nacional y europea. Las marcas chinas han pasado de ocupar un espacio marginal a disputar el corazón del mercado, apoyadas en dos palancas que dominan: la electrificación y el precio.
El futuro a medio plazo, sin embargo, queda en el aire. La Unión Europea y Pekín pactaron reducir a más de la mitad la llegada de coches híbridos chinos en cuatro años, un acuerdo impulsado por Bruselas para corregir el desequilibrio comercial. De cumplirse, el grifo que alimenta el auge ourensano podría cerrarse a la mitad.
El Laboratorio Gallego
El desembarco chino en Ourense no se entiende sin el peso del automóvil en la economía gallega. La planta de Stellantis en Vigo es una de las mayores fábricas de España, y cada punto de cuota que ganan las enseñas asiáticas se discute en los planes industriales de la Xunta de Galicia, el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela. Los 528 turismos chinos matriculados este año en la provincia son solo la cara visible de un pulso mucho mayor.
La lectura nacional también está servida. Galicia funciona como laboratorio donde el PPdeG, el Partido Popular de Galicia, gobierna con mayoría absoluta desde 2009 y ensaya respuestas industriales que después el PP de Alberto Núñez Feijóo traslada al debate de Madrid. El pacto entre Bruselas y Pekín sitúa la próxima decisión en el calendario europeo, no en el gallego: los fabricantes chinos disponen de cuatro años para ajustar sus exportaciones de híbridos a la UE.
La incógnita es cómo encajará ese ajuste el Parlamento de Galicia, la cámara unicameral con 75 deputados, donde el PPdeG gobierna con holgura, el BNG (el Bloque Nacionalista Galego, primera fuerza de la oposición) ejerce de contrapeso y el PSdeG (la federación gallega del PSOE) completa el arco. Si las plantas gallegas pierden competitividad, el asunto saltará de la Consellería de Economía a la agenda nacional en cuestión de meses.
Ficha del Caso
- El caso: Las marcas chinas han pasado de cuatro matriculaciones en Ourense en 2022 a 528 en nueve meses de 2026, casi una de cada cinco ventas provinciales.
- Datos importantes: Cuota del 17,55% en 2026; 3.009 turismos vendidos en la provincia, de los cuales 780 son electrificados; MG (177) y BYD (128) ya superan a Hyundai, Peugeot, Citroën y Ford.
- Resumen: El precio, hasta un 30% inferior al modelo europeo equivalente, explica el auge, que la UE quiere frenar con un pacto para recortar a la mitad los híbridos chinos en cuatro años.

