Encuesta Vox récord: Abascal roza su máximo histórico y hunde a PSOE y Sumar a mínimos

Sigma Dos, para El Mundo, y GAD3, para ABC, coinciden en dar a Vox su mejor registro y en dejar al PSOE 18 escaños por debajo de los que logró el 23-J. El centro-derecha sumaría 203 actas y la izquierda, con todos sus socios, 136.

La encuesta Vox récord sitúa a Santiago Abascal en el 19,1 % de los votos y 68 escaños. El sondeo, difundido este lunes 12 de octubre, le concede más del doble de actas que en 2023 y dibuja un centro-derecha que roza los 203 diputados, con la izquierda en mínimos.

Los estudios demoscópicos publicados por Sigma Dos para El Mundo y por GAD3 para ABC coinciden en la misma radiografía a menos de siete semanas de la cita con las urnas del 29 de noviembre. La suma del PP y Vox supera la barrera de los 200 diputados, un umbral que sitúa la mayoría absoluta fuera del alcance del bloque de la izquierda. Y el 62,8 % de los electores califica de negativa o muy negativa la gestión del Gobierno de coalición durante esta legislatura.

Qué argumenta Vox para convertir el desgaste en escaños

El sondeo constata que la formación capitaliza el malestar en torno a la gestión migratoria, la crisis institucional y el acceso a la vivienda, hasta el punto de liderar la intención de voto en la franja que va de los 18 a los 44 años. Es la traducción electoral de una agenda que Vox ha colocado en el centro de su discurso: control de la inmigración irregular, seguridad en los barrios, medidas frente a la okupación y una política de vivienda orientada a ampliar la oferta.

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Los datos de transferencia refuerzan esa lectura. Más de 1,3 millones de papeletas llegan a Vox procedentes del votante del PP del 23-J, un trasvase que, según el sondeo, lo consolida como fuerza decisiva del cambio de ciclo.

Ese perfil aparece con nitidez en el electorado que abandona el Partido Popular. El 27,1 % de los votantes que se van señala la preferencia por propuestas más contundentes y el 17,9 % apunta dudas sobre la firmeza de la oposición. Dos motivos que alimentan la estrategia de Vox, que ha convertido la presión por la derecha y las condiciones a cualquier investidura en su principal herramienta de negociación con los populares.

El techo histórico admite otra lectura. Con el 19,1 % de intención de voto, la formación de Abascal firmaría su mejor registro demoscópico y se movería en un mapa donde el electorado de la derecha aparece mucho más movilizado: solo el 5,8 % se declara indeciso, frente al 14,7 % del bloque progresista.

El mapa de transferencias deja dos datos: casi 460.000 votos socialistas viajan al PP y Vox se lleva más de 1,3 millones de papeletas del electorado popular.

Qué margen tiene el centro-derecha y dónde queda la izquierda

sondeo generales 29-N

La aritmética del sondeo es contundente. El Partido Popular, pese a ceder siete décimas y quedarse en el 31,9 %, mantiene 135 escaños y la condición de primera fuerza parlamentaria. Con los 68 de Vox, la suma alcanza los 203 diputados, por encima de los 176 escaños que fijan la mayoría absoluta en un Congreso de los Diputados de 350 escaños.

En el otro bloque, el desplome es simétrico. El PSOE se queda en 103 escaños, 18 menos que en las elecciones generales del 23 de julio de 2023, y contempla cómo el 7 % de su electorado, casi 458.000 sufragios, se traslada al PP. Sumar araña un punto y sube al 7,6 % en estimación de voto, pero el reparto le concede 9 diputados, frente a los 31 que obtuvo en julio de 2023.

Con esas cifras, el tándem PSOE-Sumar se queda en 112 actas. Ni apelando al conjunto de sus socios —ERC, EH Bildu, PNV, BNG y Podemos— la izquierda pasaría de 136 escaños, cuarenta por debajo de la mayoría absoluta. La desafección explica buena parte del hundimiento: el 14,7 % de los electores progresistas se declara indeciso, más del doble que en el bloque de la derecha, y los motivos del abandono socialista apuntan a la gestión del Ejecutivo (38,7 %), al rechazo al liderazgo de Pedro Sánchez (18,8 %) y a la corrupción (17 %).

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La lectura estratégica: el pulso con el PP y el calendario que llega

Conviene mirar el precedente. Desde la ruptura de los gobiernos de coalición autonómicos que Vox y el PP compartían en el verano de 2024, el partido de Abascal ha ordenado su estrategia en torno a una idea: no hay apoyo gratuito. Cada sondeo que eleva su suelo refuerza esa posición negociadora y complica la aritmética de un PP que necesita esos escaños para gobernar y que, a la vez, compite por el mismo electorado.

El riesgo de los populares está escrito en los propios datos: casi tres de cada diez votantes que se van lo hacen buscando un mensaje más contundente. Para Vox, la incógnita es otra: sostener un techo de 68 escaños exige que el trasvase de más de 1,3 millones de votos se consolide y que los indecisos del bloque de la derecha no alteren el reparto en las circunscripciones más ajustadas.

Con el 29 de noviembre ya en el horizonte y la precampaña en marcha, los sondeos dibujan un escenario en el que el centro-derecha gobernaría con holgura y en el que Vox vuelve a ser pieza imprescindible. La duda que dejan estas encuestas no es si el partido crece, sino hasta dónde: la diferencia entre 68 escaños y un grupo parlamentario mayor dependerá de la última semana de movilización.