Los gastos de caja fija de Pérez Llorca en 2026 se han vuelto ilegibles en el portal de transparencia de la Generalitat.
Dos caminos en el portal y ninguno lleva al gasto del president
Hasta el año pasado, cualquier periodista o cualquier vecino con paciencia podía consultar en qué gastaba el president de la Generalitat el dinero de representación: dietas, desplazamientos, comidas. Ahora ese rastro se ha difuminado. Según ha podido comprobar elDiario.es, el portal no ofrece resultados del ejercicio en curso en uno de sus apartados y mezcla los cargos de Presidencia en un listado imposible de atribuir sin códigos internos.
Hay dos puertas de entrada al apartado de caja fija, el fondo con el que cada Conselleria afronta gastos menores y de representación, y ninguna de las dos conduce al despacho del president. La primera es el buscador directo: se elige año, Conselleria, departamento y tipo de gasto. Seleccionando 2026, la Vicepresidencia segunda y Conselleria de Presidencia, la dirección general de la secretaría del president y el apartado de dietas, la respuesta del sistema es tajante: “no hay resultados”.
La segunda vía tampoco resuelve nada. Entrando por el enlace de la caja fija e introduciendo “Presidencia” en el campo de Conselleria aparecen multitud de registros entre enero y agosto de 2026. Pero es imposible deducir cuáles corresponden al jefe del Consell. Para separar el grano de la paja haría falta conocer los códigos internos que alimentan unos campos de búsqueda que el ciudadano no ve.
La información era pública y accesible hasta hace un año. La reforma ha convertido un derecho en un ejercicio de arqueología administrativa. Y el detalle importa: no hablamos de secretos de Estado, sino de facturas, dietas y desplazamientos pagados con dinero de todos.
La caja fija no es un detalle administrativo: es la letra pequeña con la que se mide si un gobierno se cree sus propias leyes de transparencia.
La reforma que nació de una comida de 853 euros
Por entonces Carlos Mazón presidía la Generalitat: hoy es expresident y conserva su acta de diputado en las Corts. Con él al frente, Presidencia cargó en primera instancia a la caja fija una comida de 853 euros en el restaurante l’Escaleta, en Cocentaina, provincia de Alicante. Tras los reparos de la Intervención, el entonces president abonó el importe de su bolsillo y en metálico: envió a su secretaria al establecimiento.
La historia tuvo coletazos. Como destapó elDiario.es, la administración autonómica también acabó pagando aquella factura el 12 de junio de 2024, de modo que, el propietario del restaurante reintegró el dinero. El desgaste fue suficiente para que Presidencia incluyera en el anteproyecto de la Ley de Acompañamiento —la norma que se tramita junto a los presupuestos autonómicos— una modificación del artículo 17, apartado H, de la Ley de Transparencia y Buen Gobierno.
Antes del cambio, ese apartado obligaba a publicar los gastos de caja fija desagregados por centros directivos, con el concepto económico, el tercer perceptor, la fecha y el motivo del gasto, además del importe de la factura o la dieta. El texto vigente elimina esa exigencia: basta con describir el tipo de gasto. El Consell, con Mazón aún al frente y con el respaldo de Vox, aprobó el cambio en julio de 2025 sin ruido; la Ley de Acompañamiento salió adelante junto a la de Presupuestos el pasado 28 de mayo y el nuevo texto entró en vigor el 31 de mayo, cuando se publicó en el boletín oficial.
El resultado es un régimen de mínimos. Los departamentos siguen obligados a actualizar la información al menos una vez al mes, pero sin el motivo del gasto el ciudadano solo puede saber que Presidencia pagó una cantidad, a quién y cuándo. La fiscalización se estrella contra la primera pregunta que cualquiera se hace: para qué era ese dinero.

El Escenario Valenciano
La reforma llegó a las Corts con el respaldo del PP y de Vox, los dos socios que sostienen el Consell de Pérez Llorca, y se aprobó sin que el cambio de la caja fija ocupara titulares. La coincidencia incomoda al actual president: el texto que difumina su propio gasto lo impulsó su antecesor y lo aplica ahora su gobierno. El portal de transparencia es, precisamente, el escaparate donde se mide la promesa de una gestión fiscalizable.
En clave nacional, la decisión valenciana se lee sobre un marco común: la Ley estatal de Transparencia de 2013, que fija los mínimos de publicidad activa en toda España. Las comunidades autónomas pueden ampliar ese suelo, no perforarlo, y la Generalitat ha optado por bajar el listón aprovechando la tramitación presupuestaria. El calendario aprieta: la norma obliga a actualizar los registros cada mes, de modo que las entradas de septiembre y las primeras semanas de octubre deberían aparecer en el portal en los próximos días. Más allá, las elecciones autonómicas de 2027 marcan el horizonte en el que se medirá cualquier promesa de reversión.
Ficha del Caso
- El caso: El portal de transparencia de la Generalitat ha dejado de ofrecer datos claros sobre la caja fija del president tras la reforma legal aprobada con el apoyo de Vox.
- Datos importantes: El apartado H del artículo 17 de la Ley de Transparencia ya no obliga a publicar el motivo del gasto; la reforma entró en vigor el 31 de mayo. Antes se detallaban concepto, perceptor, fecha e importe.
- Resumen: La opacidad sobre dietas y viajes alcanza el primer ejercicio completo de Pérez Llorca y complica la fiscalización ciudadana de los gastos de representación.

