El programa Movimiento Perenquén ya rediseña patios de colegios de Canarias para convertirlos en refugios frente al calor extremo. Detrás hay dos arquitectos y una idea sencilla: menos hormigón, más tierra.
La iniciativa no salió de un laboratorio. Guayarmina Rijo y Fermín Blanco coincidieron hace años en la Asociación Ludantia, una entidad estatal que reúne a arquitectos, educadores y especialistas en infancia, y que Blanco presidió antes de ceder el cargo a Rijo. El detonante para formalizar el proyecto fue la convocatoria de subvenciones de naturalización que lanzó la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias dentro de su Plan de Adaptación de los Centros Educativos a las Altas Temperaturas.
El asfalto que devuelve el calor durante horas
La mayoría de los colegios e institutos del archipiélago no está preparada para las temperaturas que ya soporta. Los patios son superficies pavimentadas, sin sombra y con hormigón que retiene el calor durante horas. Ese cóctel eleva la Temperatura Radiante Media, el indicador que mide el calor que recibe el cuerpo desde las superficies que lo rodean. El propio plan autonómico reconoce que un porcentaje elevado de centros carece del aislamiento térmico necesario: buena parte se construyó bajo normativas que no lo exigían, amparadas en las «especiales condiciones climáticas» de las islas.
En Teror, el CEIP Miraflor se levanta dentro de un barranco. «Yo a mis hijos a veces no los mando cuando hay ola de calor. La temperatura exterior es la misma que en el interior», relata Antonio Bernardino, padre del AMPA Acorán. La demanda que más se repite entre las familias no es un porche: son fuentes de agua potable, porque el alumnado sigue llevando su propia botella a clase.
De los 40.000 euros a las pérgolas inspiradas en las nasas
El caso más avanzado está en Mogán. El CEIP Playa de Mogán obtuvo la ayuda máxima de 40.000 euros de la Consejería de Educación. La dirección tenía claro qué quería, pero al pedir presupuestos para toldos el proyecto se disparó. Movimiento Perenquén tradujo entonces las ideas del profesorado a un plan viable y trabajó con el alumnado mediante maquetas, dibujos y diagnósticos compartidos.
El boceto final propone pérgolas inspiradas en las nasas de la cofradía de pescadores de Mogán, concebidas como «mesas en el aire». En su base se abrirán alcorques para plantar cornical, una especie que responde bien al sol y exige poca agua. La intervención incluye repintar la cancha, reubicar la pista de baloncesto, y añadir áreas de descanso. El programa actúa también en la Escuela Infantil de Mogán y en el CEIP Lucía Jiménez de Telde, con «artefactos de juego y sombra» inspirados en los cerramientos semicirculares de La Geria, en Lanzarote.
Un patio escolar canario no necesita un gran presupuesto: necesita tierra que absorba el calor y sombra que deje pasar el aire.
La receta básica consiste en retirar hormigón, recuperar suelo vegetal y plantar especies autóctonas. Cuando eso no es viable por coste, los arquitectos proponen pavimento de corcho natural y, mientras la vegetación crece, velas de sombra en lugar de toldos rígidos, que pueden convertirse en auténticas campanas de calor.
Dentro de las aulas el margen es más estrecho. Aurora Monge, arquitecta e investigadora de la Universidad de Navarra y responsable del proyecto europeo COL3NATUR, defiende evaluar cada centro caso por caso y combinar aislamiento, vidrios con bajo factor solar y sombreamiento. Rijo apuesta por abrir huecos enfrentados para generar ventilación cruzada, perforar forjados o instalar claraboyas. «Si el aula da a un patio interior, lo naturalizamos», resume.
El argumento energético refuerza la tesis. Los ventiladores se han convertido en el parche más habitual, pero un diagnóstico previo y medidas pasivas reducirían su uso y, con él, un consumo aún muy dependiente de los combustibles fósiles, que representan alrededor del 90% de la producción eléctrica en islas como Lanzarote o La Palma.
El calendario juega en contra. En la Península y en Baleares los episodios extremos de calor se concentran entre junio y septiembre. En Canarias, según los datos de la Aemet, se contabilizaron trece olas de calor fuera de ese periodo entre 1975 y 2014: diez en octubre y tres repartidas entre abril, mayo y noviembre. El calor extremo puede coincidir con el curso lectivo.
El Pulso Territorial
Canarias gobierna en coalición desde 2023, con Fernando Clavijo al frente y un pacto entre Coalición Canaria y el PP. El Plan de Adaptación llegó con dinero y con una convocatoria que obligaba a cada centro a redactar su propio proyecto técnico, un diseño que dejó solos a muchos equipos directivos ante el papel. Ahí se coló Movimiento Perenquén, y ahí está también su fragilidad: depende de que la convocatoria se repita y de que los ayuntamientos asuman la parte que no cubre la ayuda autonómica.
La comparación con otras comunidades deja al archipiélago en una posición singular. Con más de 2,2 millones de habitantes repartidos en islas de climas muy distintos, del interior de Gran Canaria al litoral de Mogán, no cabe una solución única. El aislamiento masivo de fachadas y cubiertas, la vía rápida, es también la más cara. Queda el camino lento: los proyectos de Mogán, Telde y La Oliva seguirán su tramitación en los próximos meses, con las obras pendientes de licitación y las elecciones autonómicas de mayo de 2027 en el horizonte.
Ficha Autonómica
- El caso: Movimiento Perenquén, impulsado por dos arquitectos, naturaliza patios escolares de Canarias para combatir el calor extremo y ya interviene en varios centros del archipiélago.
- Datos importantes: ayuda máxima de 40.000 euros de la Consejería de Educación; trece olas de calor fuera de junio-septiembre entre 1975 y 2014 según la Aemet; alrededor del 90% de la electricidad en Lanzarote y La Palma depende de combustibles fósiles.
- Resumen: los diseños de Mogán, Telde y La Oliva avanzan con participación del alumnado. Quedan pendientes la licitación de las obras, la continuidad de la convocatoria de subvenciones y el calendario electoral de mayo de 2027.

