EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Un borrador confidencial del Consejo Europeo respalda a España y sitúa Ceuta y Melilla dentro de la Unión Europea, dos meses después de la crisis migratoria de finales de julio.
- ¿Quién está detrás? El Ejecutivo de Pedro Sánchez, que ve avalada su lectura de la crisis frente a las críticas que 22 líderes europeos lanzaron en verano.
- ¿Qué impacto tiene? El texto, a debate este jueves y viernes en Bruselas, envía un mensaje a Marruecos sin nombrarlo y blinda la posición española sobre las dos ciudades autónomas.
La Unión Europea cierra filas con España sobre Ceuta y sitúa la ciudad autónoma dentro del club comunitario. El borrador confidencial de la declaración del Consejo Europeo, al que ha tenido acceso El País y que se debatirá esta semana en Bruselas, corrige el tono de hace apenas dos meses, cuando 22 líderes europeos responsabilizaron al Gobierno de Pedro Sánchez de la crisis migratoria de finales de julio.
El texto, aún pendiente de confirmación oficial y sometido a negociación entre las delegaciones, remarca que Ceuta y Melilla forman parte de la Unión Europea. Es un mensaje dirigido a Marruecos —aunque sin citarlo expresamente— que en distintas ocasiones ha definido las dos ciudades autónomas como ‘marroquíes’.
El borrador que corrige el rumbo europeo
La rectificación llega tras una de las pruebas más duras del Ejecutivo de coalición en esta legislatura. A finales de julio, decenas de miles de personas cruzaron hacia Ceuta desde territorio marroquí, y los Veintisiete ofrecieron entonces una imagen de división impropia de un club que en otros ataques híbridos había reaccionado con rapidez y contundencia.
Según el borrador al que ha tenido acceso El País, la declaración del Consejo Europeo expresará su solidaridad con España y reafirmará la pertenencia de Ceuta y Melilla al espacio comunitario. La cumbre que debatirá el texto está convocada para este jueves y viernes en Bruselas, con la negociación del articulado todavía abierta.
El Gobierno ha sostenido desde el primer momento que la presión migratoria de finales de julio no fue un fenómeno espontáneo, sino el resultado de una desestabilización desde el exterior. Aquella lectura, cuestionada en verano por buena parte de las capitales europeas, es la que el nuevo borrador asume ahora en términos diplomáticos.
Europa tardó dos meses en decirlo, pero el borrador deja ya por escrito lo que España venía defendiendo desde finales de julio.
El gesto no es menor. Ceuta y Melilla son las dos únicas fronteras terrestres de la Unión Europea en África, y su estatus ha sido objeto de disputa diplomática recurrente. Que el Consejo Europeo las sitúe sin matices dentro del club comunitario constituye un aval a la posición española.
El mensaje a Marruecos y el aterrizaje en las ciudades autónomas
Rabat evita pronunciarse oficialmente sobre el borrador. Marruecos ha defendido en foros internacionales que las dos ciudades autónomas le pertenecen, una tesis que el texto comunitario desactiva de facto. La declaración encaja, además, con la doctrina que el Gobierno viene defendiendo en Bruselas: la integridad territorial de Ceuta y Melilla no es objeto de negociación.
El respaldo europeo llega en un momento delicado. Durante el verano, la oposición española cuestionó la gestión del Ejecutivo, mientras en Bruselas cundía la división. Que el Consejo Europeo rectifique en apenas dos meses desarma, al menos en el plano diplomático, buena parte de aquel argumentario y refuerza la posición negociadora de España ante Rabat.
El Eje del Poder Socialista
En Ferraz leen el borrador como la confirmación de una estrategia paciente. La dirección federal subraya que Sánchez no elevó el tono con Rabat ni recurrió a gestos de ruptura, y que fue esa firmeza discreta la que acabó convenciendo a las capitales europeas. La lectura interna es clara: la diplomacia rinde cuando no se improvisa.
El impacto aterriza en las dos ciudades autónomas, cuyos residentes dependen del comercio, el turismo, y la cooperación transfronteriza con el resto del continente. No son plazas gobernadas por el PSOE, pero sus vecinos son los primeros interesados en que Europa cierre filas con la tesis española frente a las reclamaciones de Marruecos. El asunto conecta, además, con el debate europeo sobre las fronteras exteriores y la solidaridad migratoria entre Estados miembros, donde España reclama desde hace años un reparto más justo.
Queda un riesgo. El texto es todavía un borrador y su articulado puede moverse en la negociación de este jueves y viernes. Ferraz y Moncloa seguirán la letra final del documento con lupa, porque un aval europeo difuminado valdría tanto como ninguna declaración. Eso sí: el punto de partida ya es una victoria diplomática de fondo para un Gobierno al que muchos daban por aislado en verano. La comparación con otros momentos —la crisis de 2021, cuando Marruecos permitió la entrada masiva en Ceuta— invita al optimismo moderado: entonces Europa calló; ahora, al menos, habla.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: La diplomacia discreta y la firmeza en la defensa de la soberanía obtienen el aval de Europa dos meses después.
- Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE).
- Próximo hito: La cumbre del Consejo Europeo de este jueves y viernes en Bruselas, donde se debatirá el articulado definitivo.

