La EBAU, la selectividad, pondera el bachillerato (60%) con los exámenes obligatorios (40%) y suma hasta cuatro puntos con la fase voluntaria.
Qué es la EBAU y cómo funciona la prueba
La EBAU (Evaluación del Bachillerato para el Acceso a la Universidad) es el examen que ordena la entrada a los estudios de grado. Cada comunidad mantiene su propia denominación —EvAU en Madrid y PAU en Cataluña—, pero la estructura es común en todo el territorio. El artículo 38 de la Ley Orgánica de Educación, en la redacción de la LOMLOE (Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre), fija las características básicas de la prueba.
Se presentan los estudiantes que han obtenido el título de Bachillerato y quienes, teniéndolo de cursos anteriores, quieren mejorar su nota de admisión. El acceso a la universidad admite otras vías: los titulados en FP (Formación Profesional) de grado superior acceden a través de sus propios procedimientos de admisión.
La fase obligatoria consta de cuatro ejercicios: Lengua Castellana y Literatura II, Lengua Extranjera II, Historia de España —o Historia de la Filosofía, según la comunidad— y la materia general de la modalidad cursada. Cada examen se corrige dos veces y, si la diferencia entre las dos notas alcanza los dos puntos, un tercer corrector fija la calificación definitiva.
La fase voluntaria permite examinarse de hasta cuatro materias de 2.º de Bachillerato, distintas de las elegidas en la fase obligatoria, pero cuentan solo las dos mejores calificaciones. Esas materias se ponderan con 0,1 o 0,2 puntos según su vinculación con el grado solicitado, y las universidades publican cada curso su tabla de ponderaciones.
Cómo se calcula la nota de acceso y de admisión

La nota de acceso se obtiene con el 60% del expediente de Bachillerato y el 40% de la media de la fase obligatoria. La prueba se supera con 5 puntos o más, y esa calificación sobre 10 es la base sobre la que después se aplican las ponderaciones.
La nota de acceso pondera el expediente de Bachillerato (60%) y los exámenes obligatorios (40%), y las ponderaciones de la fase voluntaria elevan el máximo hasta 14 puntos.
La nota de admisión puede alcanzar hasta un máximo de 14 puntos: a la nota de acceso se suman las dos mejores calificaciones de la fase voluntaria multiplicadas por 0,1 o 0,2. Esas calificaciones mantienen su validez durante los dos cursos académicos siguientes.
La nota de corte no se fija de antemano: es la calificación del último estudiante admitido en cada grado, de modo que cambia cada curso según la oferta de plazas y la demanda. Una misma titulación puede tener cortes muy distintos en universidades distintas, y la nota de corte se conoce al cierre de cada admisión.
Cada curso se presentan a la prueba más de 300.000 estudiantes, según los datos del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deporte. La convocatoria ordinaria se celebra habitualmente en junio y la extraordinaria en julio o principios de septiembre, con diferencias entre comunidades autónomas. Los alumnos que cursan ahora 2.º de Bachillerato se examinarán en junio de 2027 y después participarán en la preinscripción de las universidades públicas, donde ordenan sus titulaciones por preferencia.
Tras la publicación de las calificaciones, el estudiante puede pedir la revisión de uno o varios exámenes en el plazo que fija su comunidad autónoma. La reclamación no implica repetir la prueba: se revisa la corrección y, si procede, se aplica la tercera corrección. Las notas definitivas se conocen antes del cierre del proceso de preinscripción.
El Marco Educativo
La prueba se enmarca en el artículo 38 de la Ley Orgánica de Educación, en la redacción que le dio la LOMLOE, que atribuye al Gobierno la fijación de las características básicas, previa consulta a las comunidades autónomas. Es una competencia compartida: el Estado define el marco común y cada comunidad organiza los examenes, nombra los tribunales y publica su calendario. Esa distribución explica las diferencias de fechas y de materias optativas entre territorios, y la normativa estatal se publica en el Boletín Oficial del Estado.
En el debate intervienen el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deporte, los consejeros autonómicos reunidos en la Conferencia Sectorial de Educación, las universidades y los sindicatos docentes. La homogeneidad de la prueba entre comunidades es uno de los asuntos que han marcado el debate de los últimos cursos, y cualquier cambio de modelo exigiría un nuevo real decreto estatal con un periodo de adaptación para los centros. Las comunidades autónomas publican sus resoluciones con las fechas concretas a lo largo del curso, de modo que cada estudiante debe consultar la convocatoria de su territorio y la tabla de ponderaciones de la universidad en la que quiera matricularse.
Claves de la Noticia
- Qué importa: La EBAU se organiza en dos fases: la obligatoria, con cuatro exámenes, y la voluntaria, que permite sumar hasta cuatro puntos.
- Por qué importa: Del cálculo de la nota de acceso (60% del bachillerato y 40% de los exámenes) y de las ponderaciones depende la nota de admisión, que llega hasta 14 puntos.
- A quién le importa: A los más de 300.000 estudiantes que cada curso se presentan a la prueba y, en especial, a los de 2.º de Bachillerato que se examinarán en junio de 2027.
